Candelaria dice que ser fotógrafa es un regalo

Pie de foto: Para Candelaria Magliano, ser fotógrafa fue una maravillosa casualidad que le permite transmitir a través de imágenes temas abstractos, racionales, mentales y universales
Para Candelaria Magliano, ser fotógrafa fue una maravillosa casualidad que le permite transmitir a través de imágenes temas abstractos, racionales, mentales y universales

Ser fotógrafa fue una maravillosa casualidad, un encuentro no buscado intencionalmente: un regalo, asienta Candelaria Magliano, artista de la lente argentina que participará con una exposición en el Foto 13 Festival de la Imagen, que se llevará a cabo en Tlaxcala a finales del presente mes.

Relata haber empezado en este mundo del arte con luz, en un taller de fotografía a la edad de 19 años, “porque sí, sin grandes pretensiones”.

“Por ese tiempo –añade– estaba cursando la carrera de Comunicación Social y el taller de foto era un pasatiempo más, vinculado a lo lúdico, la experimentación y la libertad creativa, que a la idea de una profesión; con el tiempo me enamoré de la cámara, la luz, de la posibilidad de trabajar con un medio tan complejo, digo complejo porque la imagen permite abordar conceptos, ideas y temas más abstractos, racionales, mentales y universales, pero, al mismo tiempo, siempre está vinculada a un referente concreto y singular y esta característica le da una alta carga movilizadora desde las emociones. Y esa combinación –mensaje destinado a la piel (sensorial) y a la mente (inteligencia y abstracción)– me resulta fascinante”.


Sobre la temática que emplea en cada obra, Candelaria reflexiona: “Borges decía que uno siempre escribe el mismo libro. Algo de eso hay, hay temas que se repiten, con distintas estéticas, diversos abordajes, desde otra mirada, pero que se reiteran”.

En su caso, observa que el tema de la niñez es un tema/espacio recurrente, así como las ausencias. “Una cosa que está muy presente en mi fotografía es la irrupción de lo cotidiano, es decir, todos los días realizamos un montón de actividades rutinarias, tender camas, preparar la comida, leer. Uno hace esas cosas de manera medio mecánica sin mucha vuelta y de repente estás ahí pelando unas papas y tomas conciencia de todo lo que significa alimentar una familia, y la papa ya no es más un tubérculo común y corriente”, menciona.

“La fotografía es un elemento mágico, un vehículo que posibilita el flujo amoroso”, asienta la argentina, quien junto con otros 38 artistas de la lente de diversas partes del mundo se prepara para exponer su trabajo en el Foto13 Festival de la Imagen, el cual se llevará a cabo el 25, 26 y 27 de julio en Tlaxcala.

“Una mesa de luz –indica– es en realidad una cajita que guarda posibilidades y el garaje de la entrada a tu casa y tu casa es un espacio donde suceden cosas maravillosas: amas a tus hijos y vuelan mariposas, te encuentras con tu pareja y el mundo se vuelve, por un momento, rojo, intenso; llueve sobre tu pequeño jardín y sucede una pequeña ceremonia de celebración de la vida, el agua besa, penetra la tierra y la fecunda.

“Todas estas maravillas están sucediendo todo el tiempo y a mí me encanta cuando puedo parar y verlas, palparlas y sentir que más allá del ruido y la furia cotidiana hay un espacio de silencio y recogimiento”.

Para Candelaria, Lewis Hine es uno de los fotógrafos que ha marcado su existencia, “me emociona mucho su obra, su compromiso y su coherencia. También me gustan mucho, mucho, mucho las fotografías de Eugene Smith. De autores más actuales, admiro la obra de Adriana Lestido y de Alessandra Sanguinetti. Realmente me gusta en demasía la fotografía documental, aunque no la practique.

“Y por supuesto, la obra de quien fue mi maestra, una fotógrafa cordobesa que se llama Susana Pérez. Es simplemente genial, de ella aprendí fundamentalmente la libertad; el derecho de representar lo que se me venga en mente sin tanta vuelta. Si la obra es buena y honesta se nota y si es mala, no hay discurso que la salve, o sea: libertad, pero con compromiso interior”.

Sobre la obra que expondrá en el Festival de la Imagen, adelanta que se titula “Celebración del desconcierto”, la cual realizó poco después de que naciera su primer hijo, “tiene mucho de esto, de entregarse al misterio y la celebración de la vida, aunque uno no entienda nada; porque realmente a mí tener un crío me descuajeringó todas las estructuras y me voló todos los pájaros”.

Asimismo, refiere haber enviado fotos de reciente creación que siguen la misma línea para la muestra en Tlaxcala; sin embargo, “me parecen ya más reposadas, por decirlo de algún modo. Sigo indagando en esa brecha ‘cotidiano–fantástico’, pero ya con menos desbole y sí más preguntas”.

La mayoría de las fotos que ha realizado sobre su último trabajo son de noche, pues considera que es el momento del día en el que se le relaja la mente, “se va a descansar un poquito y estoy más sensible para percibir frecuencias más sutiles”.

Se dice estar encantada de haber sido invitada al Foto13 y llegar a presentar su obra en la entidad, la cual se podrá apreciar a partir del 25 de julio en Los Portales del centro histórico de la ciudad capital.

Cabe recordar que del 25 al 27 de julio, Tlaxcala será sede de Foto13, Festival de la Imagen, el cual emerge de la preocupación de fotógrafos de la entidad por promover y difundir las producciones locales, nacionales e internacionales de los artistas de la lente.

La principal inquietud y finalidad del festival es acercar la obra fotográfica al público en general a través de exposiciones callejeras.

Sin precedentes, el festival fotográfico se origina a principios de 2013, producto de la vocación por ofrecer un encuentro entre artistas visuales, así como el intercambio de experiencias que contribuyan a la difusión de proyectos artísticos.

En su primera edición, Foto13 Festival de la Imagen difundirá imágenes y trabajos de artistas de varias partes del mundo, enfocada al trabajo de autor, fotoperiodismo y foto documental, tanto de fotógrafos emergentes como de reconocida trayectoria.




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