Campesinos de Benito Juárez planean retomar el cultivo de amaranto

Pese a los obstáculos que han enfrentado en los tres últimos años, productores de la región de Benito Juárez nuevamente le apostarán al cultivo de amaranto, por lo que ya preparan un proyecto para sembrar cuando menos 300 hectáreas, informó Alberto Ávila Montaño, dirigente estatal de la Central Independiente de Obreros Agrícolas Campesinos- Democrática (Cioac-D).

Señaló que este cereal es un suplemento alimenticio para elaborar atoles, tamales y licuados, “pero el problema es que las personas todavía están muy acostumbradas al maíz, a la cebada y al trigo”.

Sin embargo, ya se elabora un proyecto de siembra de amaranto en la región poniente de la entidad para el próximo ciclo agrícola 2019, el cual se dará a conocer a detalle una vez que se haya avanzado, apuntó.


Recordó que en algún tiempo la superficie destinada a este cereal era mayor a la que se pretende cultivar el año siguiente, “pero el precio nos lo bajaron, estaba muy bien, en alrededor de 20 pesos; por ahí alguien metió la pata y se terminó”.

Sin precisar, refirió que en este 2018 sembraron “muy poquito” amaranto, de ahí que en 2019 se intenta aumentar el número de hectáreas a por lo menos 300 en esa zona.

Repasó que uno de los años más difíciles fue 2015, cuando en esa región los productores dejaron de sembrar 400 hectáreas, debido a problemas de descapitalización y a la caída del precio, el cual se redujo a cerca de seis pesos.

En esa ocasión nada más ocho campesinos cultivaron amaranto y destinaron unas 12 hectáreas, porque muchos perdieron su cosecha en 2014 y quedaron sin recursos, condición que echó abajo sus planes de reducir la superficie de cebada y maíz, ya que habían calculado aumentar sus ganancias con este cereal en casi 85 por ciento.

Ávila Montaño insistió en que los agricultores deben apostarle al cambio de cultivo, sin dejar de sembrar maíz porque es el grano básico, junto con el frijol, pues de lo contrario no habría tortillas en la mesa de las familias.

“Lo cierto es que se debe hacer la rotación de cultivos. Espero que sí cambien las cosas. Hablé con (Andrés Manuel) López Obrador (presidente electo de México) y me dijo, Alberto, en el asunto del campo hago un compromiso con los campesinos para buscar la forma de apoyarlos”. El problema es la falta de precio de garantía, de ahí que la tonelada de maíz se paga en alrededor de tres mil 200 pesos; sin embargo, “él ofreció en una de sus visitas a Calpulalpan, ayudar con tres mil pesos más”.