Mayor calidad educativa, menor cobertura en bachillerato

La incorporación de planteles al Sistema Nacional de Bachillerato (SNB) ha puesto en una encrucijada a las autoridades, pues cumplir con los estándares que les exige ese esquema y poder acceder a financiamiento implica dejar fuera a un alto porcentaje de aspirantes.

En esta problemática, la orientación e información que proporciona la autoridad a padres de familia y a los mismos aspirantes no ha sido suficiente para que estos últimos puedan continuar sus estudios de nivel medio superior y no aumenten el ya de por sí alto porcentaje de egresados de secundaria que ya no se inscriben al bachillerato.

Por ejemplo, cada año alrededor de 3 mil 500 egresados de secundaria que, no obstante contar con una beca de Prospera, ya no continúan con su bachillerato por razones ajenas a la económica.


Hay casos de bachilleratos públicos con una alta demanda que cada año deben rechazar a un importante número de jóvenes por falta de capacidad e infraestructura para atenderlos. Entre ellos están el CBTIS 3 de Tlaxcala capital, el Cecyte de Apetitlán y el Cobat 01 de El Sabinal, también en el municipio capitalino.

A esta falta de capacidad e infraestructura para garantizar la cobertura, se suma la exigencia de que los grupos de los planteles que ya forman parte del SNB no deben rebasar los 45 alumnos, de lo contrario pueden ser desincorporados, lo cual les deja fuera de la posibilidad de acceder a financiamiento federal para desarrollar proyectos de crecimiento.

Con grupos reducidos de alumnos se busca mejorar la calidad de la enseñanza, lo cual tiene su lógica, pero se sacrifica la cobertura.

Autoridades del sector afirman que Tlaxcala tiene los planteles de bachillerato público suficientes para atender la demanda. Faltan estrategias eficaces y oportunas para que los aspirantes se distribuyan en éstos y con ello se desaproveche la infraestructura instalada.