Caballada priista flaca que engordará el gobernador

La caballada priista no estaba tan gorda, mucho menos fuerte, pero peor aún, no estaban los que debían estar, por eso el Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) decidió ampliar el periodo de registro de los precandidatos a diputados locales.

Pero no fue una graciosa concesión, sino una imperiosa disposición del llamado ahora primer priista de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez. El gobernador se dio cuenta que con los nombres y cartas intención –incluido su pasado– de los más de 100 interesados a las nominaciones, no ganaban la mayoría de lo que será la LXIII Legislatura local.

Los nombres de los que aparecen en la lista de cartas–intenciones no llenaron la expectativa del mandatario y más porque la mayoría de éstos no son de su equipo y mucho menos tienen su confianza, de ahí que dio un golpe de autoridad para tratar de recomponer su apuesta de hacerse del control del Poder Legislativo.


No le llenaron el ojo las pretensiones de reelección de los diputados Eréndira Cova, Martín Rivera, Mariano González, Arnulfo Arévalo, Enrique Padilla e Ignacio Ramírez. Tampoco la idea de regresar a las mieles del poder de sus ex homólogos Sinahí del Rocío Parra y Heriberto López o revivir a Eloy Berruecos, a Carlos Augusto Pérez y hasta la ex senadora Lucía Carrasco Xochipa y mucho menos cargar con el pasado de los ex acaldes de Tlaxcala, Benito Fernández Hernández y Pedro Pérez Lira, o los de Chiautempan, René Lima Solís o Ángel Meneses, entre otros más.

En esa lista no había nadie de su feudo, de su hechura, por eso decidió que era conveniente esperar una semana más para depurar la lista, pues de ser necesario podría incluir a algunos funcionarios estatales para competir en esta contienda por la renovación del Poder Legislativo local.

Además, la medida permitiría conocer a las huestes del PRI que llevan como dama de compañía en la elección estatal: Panal, PVEM y PS, cómo quedará la asignación de candidaturas por partido y género en la coalición Por Tlaxcala al Frente que integran PAN, PRD y PAC, y todavía en duda Movimiento Ciudadano y a partir de ello, decidir su estrategia electoral.

Dirán misa, pero el gobernador ya tomó el control del PRI y quiere aceitar esa maquinaria para tratar de ganar la mayoría del Congreso local y, a partir de ello, garantizar la estabilidad y su gobernanza.