Busca JFCA disminuir número de amparos por omisión: Pineda

El presidente de la JFCA especial número 46, Juan Jesús Pineda Villanueva informó que ha puesto atención para disminuir el número de amparos por omisión, con el objetivo de centrar el trabajo en el desahogo de un mayor número de expedientes

El presidente de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) especial número 46, Juan Jesús Pineda Villanueva se ha dado a la tarea de disminuir el número de amparos por omisión, con el objetivo de centrar el trabajo en el desahogo de un mayor número de expedientes, pues su objetivo es entregar el menor número posible de casos a lo que será el tribunal laboral previsto para el próximo año.

A la fecha, esta junta tiene 4 mil 70 expedientes activos y “no se trata de resolver por resolver, porque eso no nos sirve, nos sirve resolver sustanciosa y congruentemente para que el colegiado confirme nuestras resoluciones en caso de que impugne alguna de las partes”.

Pineda Villanueva indicó que Patricia Quiroga, enlace de las juntas de Conciliación con el Poder Judicial federal, ha impartido pláticas respecto de la transición a tribunales laborales y se prevé que en febrero de 2018 salga el Código Nacional de Procedimientos Laborales en las cámaras de Diputados y Senadores.


Y si así fuera, por agosto o septiembre se estaría dando la transición de las juntas de Conciliación a tribunales laborales para que en octubre de 2018 arranque el órgano de conciliación que se va a crear. “Entonces, estamos en espera y ese es el bosquejo que se viene para lo de la transición”.

El funcionario federal mencionó que para desahogar el mayor número de expedientes es necesario acercarse con los abogados y tener el compromiso de resolver los asuntos, pues anteriormente pasaba una semana o un mes y no se tenían avances, por lo cual los litigantes ya no creían en la palabra de la autoridad laboral y aumentaba el índice de amparos por omisión.

Esto deriva en que el juzgado da un plazo de tres a 10 días para emitir el laudo y entonces los fallos que se dictan ya no son consistentes y de calidad, sino que son con prisa para cumplir con los términos, observó.

“Al poner a las dictaminadoras a trabajar más rápido, baja la calidad y eso es materia para que el colegiado nos reponga el procedimiento y no podemos avanzar porque se tiene una carga de amparos que nos está bombardeando”, ahondó.

Es por eso que busca acercarse con los abogados para conocer cuántos expedientes tienen en curso y comprometerse a atenderlos para evitar que se promuevan amparos por omisión, de manera que en la JFCA se pueden abocar con calma a realizar un estudio completo de cada asunto.

“Al bajar la carga de amparos por omisión, sube la calidad, la cantidad y, sobre todo, me permite abatir el rezago que tiene la junta”, puntualizó.