El becerro de oro quiere ser federal

Mariano González Aguirre, el becerro de oro, está decidido. Se jugará su futuro político en la próxima elección federal. No le importa qué diga el primer priista de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, quien no lo ve como su apuesta en la próxima contienda.

Su participación no será por la reelección a la que tiene posibilidad como diputado local. No, Marianito –para sus cuates– aspira a las grandes ligas de la política nacional y quiere la primera posición de la fórmula al Senado de la República.

La reciente comparecencia del cuasi candidato presidencial del PRI y secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña, ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, como parte de la glosa del informe presidencial, confirmó la “vocación” de servicio del “becerro de oro” quien, raudo, anunció su postulación en los comicios de 2018.


Su deseo y el respaldo de su padre, Mariano González Zarur, quien siempre se la jugó como gobernador con Meade Kuribeña, aceleró la maquinaria de Marianito y tras presenciar dicha comparecencia, por la que dejó su función como diputado local el pasado jueves, inició su aventura por la nominación.

Si Meade Kuribueña se confirma como el candidato presidencial del PRI y, desde luego, de Enrique Peña Nieto, el becerro de oro tendría la postulación, a pesar de que esa posición habría sido pactada, según se dice, a favor del diputado federal y ex aspirante gubernamental, Ricardo García Portilla.

Hace más de un año, Meade Kuribeña hizo evidente el cariño y buena relación con los González: a la primogénita de Mariano, el tiaxca, la hizo titular de la más importante delegación federal que tiene Tlaxcala; sin otra experiencia en la vida pública de Tlaxcala que la de presidir el DIF estatal del gobierno de su padre, ella fue premiada al frente de la Sedesol y de las decenas de millones de pesos que ésta administra.

Ahora, las cosas no tienen por qué ser distintas, dice para sí Marianito. De ahí que el anuncio del becerro de oro de que “buscará con todo” su nominación, no es hueco ni espontáneo, aunque hay que esperar a lo que diga el gobernador de su partido, quien no obstante sabe que las candidaturas federales de su partido no se definen en Tlaxcala.