Base logística barata

La construcción del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México sin duda que dejaría a Tlaxcala en una posición privilegiada para la atracción de inversión privada.

La semana pasada, el embajador de Italia en México, Luigi Macotta avizoraba que la construcción del nuevo aeropuerto va a ofrecer la posibilidad de una base logística barata en Tlaxcala, “entonces creo que hay muchas condiciones favorables por un futuro de gran cercanía entre Tlaxcala, Italia y las empresas italianas”.

Si bien el resultado de la elección presidencial es importante para conocer el derrotero de esa magna construcción, el gobierno estatal debiera alistar una agresiva agenda de promoción del estado a nivel internacional y no esperar a ver si Marco Mena decide ir a Europa en abril para la inauguración de la exposición de las Fridas en Milán y participar en la Feria Industrial de Hannover 2018, de la cual México es país invitado.


La presencia constante de Tlaxcala en Europa en los años recientes dio como resultado la instalación de varias empresas atraídas por la armadora alemana Audi, pero las cartas empiezan a acabarse y se necesita tomar un nuevo impulso en la labor de promoción de la entidad en el Viejo Continente, a fin de continuar a buen ritmo con la diversificación de la inversión extranjera directa (IED).

El año pasado, la IED provino, principalmente, de España con 85.9 millones dólares, Estados Unidos con 38.7 millones, Alemania con 16.1 millones, Portugal con 9.8 millones, Bélgica con 7.8 millones, Canadá 3.4 millones, China 2.8 millones y Japón 1.4 millones.

Empero, el país con mayor IED en Tlaxcala es Estados Unidos con mil 688.2 millones de dólares, lo que representa el 63 por ciento del total. Le siguen España con 348.2 millones, Canadá con 164.2 millones, Francia con 116.5 millones, Alemania con 97.8 millones, Bélgica con 96.2 millones, Suiza con 62.2 millones y Japón con 29.7 millones.

En consecuencia, la lógica señala que los países interesados en invertir en Tlaxcala están en Europa y se necesita presencia del otro lado del Atlántico, pues los correos electrónicos no sustituyen la atención y el interés personalizado de un gobierno hacia los hombres que inyectan capital y generan empleos.