Balance de las precampañas

A escasos días del cierre de las “precampañas” por la Presidencia de la República, la delantera la lleva Andresmanuelovich, seguido por Ricardo Anaya y en tercer sitio se ubica José Antonio M–E–A–D–E, el candidato del gobierno federal. Según la mayoría de las encuestas tradicionales y las realizadas por redes sociales, si en este momento fueran las elecciones, Andrés Manuel López Obrador ganaría la Presidencia de México. Veamos qué ha ocurrido con el puntero y sus adversarios.

Hasta ahora AMLO ha logrado vacunarse de la guerra sucia y ha sorteado de forma positiva los ataques emprendidos por sus adversarios, ya nadie cree que el tabasqueño esté vinculado a Venezuela o recientemente a Rusia y por supuesto que el slogan de que es un “peligro para México” ha dejado de tener un efecto mediático. Contrario a otras campañas, el líder de Morena lo ha tomado con bastante buen humor, generando confianza y esto ha provocado que todos los días se sigan sumando ciudadanos, militantes de otros partidos y actores que pudieran ser la diferencia. Por otra parte, tal como lo ha hecho durante muchos años, el tabasqueño marca la agenda de los medios y de los precandidatos, ya sea con la presentación de su posible gabinete, con anuncios de las estrategias que implementaría en materia de seguridad o bien presentando a su dream team para cuidar el voto, al mismo tiempo ha convocado a que se sumen a su proyecto a todos los militantes de los partidos con los que compite y esto ha provocado que en los lugares donde hay rupturas, fracturas, los excluidos encuentren espacio en Morena, si bien para algunos esta última estrategia es pragmatismo puro y, por ende, ha recibido serias críticas, al final el saldo para él es favorable pues logra el objetivo de sumar y restar lo menos posible.

Cierra la precampaña de forma exitosa y deberá alistarse para la campaña presidencial en donde seguramente se intensificará la guerra sucia, desde ahora deberá prepararse para los debates programados por el INE y ahí en gran medida se resolverá si mantiene la delantera, es quizás el espacio ideal que usarán sus adversarios para tratar de bajarlo, AMLO tiene que ir a los debates, nadar de a muertito puede resultarle una estrategia ganadora.


Por su parte, Ricardo Anaya no ha logrado crecer al ritmo que él esperaba y si bien tiene empatía con varios sectores de la sociedad, eso no se refleja en el impulso desde adentro del Frente; en el caso del PAN las heridas no acaban de cerrarse, el efecto Zavala le sigue pegando, a ello se añade que cientos de militantes fueron excluidos de las candidaturas y andan buscando acomodo en otras fuerzas políticas, todos los días hay renuncias y anuncios de sumarse a la causa de Andresmanuelovich o a las del PRI, esto está ocurriendo en las entidades federativas; por otra parte, el apoyo del PRD no se logra mostrar, no le bastará con pasearse en moto y tocar el teclado en compañía de Juan Zepeda. Hasta ahora su estrategia está en tratar de minar y enterrar al tercer lugar, es decir, a José Antonio M–E–A–D–E, pues la apuesta del cuarto de guerra de Ricardo Anaya es cerrar la competencia a dos, es decir, llegar al mes de mayo fuerte para intentar buscar el voto útil de los priistas que al ver sin posibilidades a su candidato, éstos se vuelquen a su favor. Ricardo Anaya seguirá tirando tiros de precisión contra la cabeza del candidato tricolor, mantenerse en segundo lugar ha sido su apuesta, aunque la desbandada panista y perredista continúa.

La campaña de José Antonio M–E–A–D–E está de cabeza y salvo que haya un milagro o que la billetera del gobierno compre millones de votos, es muy probable que el candidato del partido en el poder pierda la elección. Son varias las razones que explican por qué no ha logrado levantar, entre ellas porque su principal adversario es él mismo, aún no encuentra cómo conectarse con los militantes priistas, sigue insistiendo en que es un ciudadano sin militancia, a ello se añade su escasa experiencia en campañas, no es lo mismo ser un tecnócrata de escritorio que un político en acción. De hecho, esto ha provocado que haya una triple coordinación de la campaña, por una parte los cercanos a él, los cércanos a Peña Nieto y los cercanos del PRI, provocando con esto una serie de incongruencias y desorganización en los eventos, discursos y spots del candidato.

Hasta ahora no ha sabido qué camino seguir, si quitarse la marca PRI, si pegarle primero a Anaya o a AMLO, o mostrar los supuestos logros del gobierno o distanciarse del presidente, sobra decir que la loza de corrupción, inseguridad y pobreza que ha dejado este gobierno, poco ayudan al cinco veces secretario de Estado. De hecho, la imposición del CEN del PRI le pone más obstáculos, al menos en Chiapas, la rebeldía del PVEM les está dejando un saldo rojo. Cierra en tercer lugar y si cree que repuntará y ganará sólo con la estructura del partido y del gobierno, es muy probable que la precampaña sea el preludio del ocaso del gobierno priista.

Entre tanto disminuye la intensidad de las precampañas públicas, la intensidad será privada, los precandidatos dormirán poco y seguramente encontrarán qué hacer en sus largas madrugadas, por lo pronto tendrán tiempo para pensar qué regalar el día del amor y la amistad. Ver para creer.