Autos y carreteras terminan con la vida de los jóvenes tlaxcaltecas

Autos y carreteras terminan con la vida de la juventud tlaxcalteca

Autos y carreteras terminan con la vida de los jóvenes tlaxcaltecas. La prioridad de la política de movilidad que privilegia el transporte privado sobre el público. Se está llevando el futuro.

Todos los días a todas horas se suscitan accidentes que matan o dejan discapacitadas a las personas, pero sobre todo a los jóvenes. Esto es consecuencia de que alguien conduzca un vehículo privado, público y a veces basta andar como simple peatón.

El incremento desmedido del número de automóviles privados hace que en Tlaxcala exista un vehículo particular por cada cuatro personas. El dato es similar al número de miembros de la familia.


El otro factor es la crucifixión que se ha hecho del territorio. En los últimos años se ha construido una gran cantidad de carreteras, supercarreteras y autopistas. Autos y carreteras facilitan un mayor tránsito y velocidad de los vehículos.

El gobierno tiene que poner atención de este problema social. Debe aprovechar que todavía no se lo han convertido en problema público. Porque cada vez será mayor el dolor de los hogares tlaxcaltecas que se lo demanden.

Hospital o cementerio. Una realidad cotidiana de los hogares tlaxcaltecas

Doña Jacinta se encuentra haciendo el quehacer por la mañana. Una vecina irrumpe violentamente a su casa y le dice: Comadre, se accidentó el camión donde iban los muchachos.

La vecina se refiere a un autobús del Colegio de Bachilleres número 20 de San Juan Ixtenco. Los estudiantes se trasladan al estadio Tlahuicole. El chofer pierde el control y se estrella contra un poste. El saldo 21 heridos.

Una camioneta, que transita por la carretera ApizacoHuamantla, se impacta contra un camión y provoca una carambola con otros cinco vehículo. Lo que suscita la muerte del conductor y seis heridos de consideración.

Una familia se encamina hacia el Semefo y otra al Hospital General. Han sido informados que sus hijos que se dirigían hacia San Martín Texmelucan se accidentaron. Uno murió y el otro se encuentra en estado grave.

En el puente que comunica al Hospital de San Pablo del Monte chocan un camión y un vehículo de pasajeros de la línea Flecha Aazul. Con un lamentable resultado de dos muertos y 10 heridos.

El fin de semana, un grupo de amigos que sale de un antro y circulan por las calles de Chiautempan, se estrella contra un puente. El conductor muere y los cuatro acompañantes se encuentran en estado crítico.

Esto que era parte de la nota roja ha invadido los medios impresos y digitales porque son una constante. Todos los días, a todas horas, se producen accidentes con vehículos de motor –así lo clasifica Sesacon saldo de muertos, heridos y discapacitados. Y cada día son más.

Un vehículo por cada cuatro personas. Parque vehicular en crecimiento

Una de las razones en el incremento de los accidentes con vehículos de motor es porque el parque vehicular ha crecido de forma explosiva. El gobierno privilegia el servicio privado por encima del público.

En 1980 se cuenta con un total de 23 mil 218 vehículos de los que el 55.25 por ciento son automóviles particulares. El 39.77 por ciento, camiones y camionetas de carga, y escasamente el 3.44, camiones para pasajeros.

Entre 1980 y 1985 el parque vehicular casi se duplica al pasar de 23 mil 218 vehículos a 40 mil 920. Cinco años después, en 1990, el crecimiento es del 58.08 por ciento con relación a 1985, para alcanzar la cifra de 64 mil 688 vehículos.

Entre 2000 y 2005 se da un salto muy grande ya que el parque vehicular pasa de 96 mil 942 a 130 mil 649. Y a partir de ahí, en los siguientes cinco años crece a 212 mil 363 y llega a 397 mil 124 automotores. La diferencia es que el 1.52 por ciento son vehículos de transporte público y 74.83 por ciento automóviles particulares.

Esto significa que de cada 10 vehículos que están en la calle. 7/8 son particulares. Aunque tenga la sensación que son demasiadas las combis, micros y autobuses.

El vehículo que choca, atropella o mata es conducido por familiares, amigos o vecinos. Y  los accidentes matan, hieren o discapacitan a sus familiares, amigos o vecinos.

El privilegio de ser una zona de paso. La crucifixión del territorio

Siempre se presume que Tlaxcala se encuentra en un punto estratégico porque es la ruta al mercado de consumo más importantes: Puebla, Distrito Federal, etc. También se ha convertido en zona de paso entre el norte y el sur con las nuevas carreteras que la traspasan.

La carretera más vieja que atraviesa Tlaxcala es la que corre entre Calpulalpan y Tequexquitla. Sirve como zona de tránsito al transporte entre México y Veracruz. Particularmente la carga que se mueve por vía terrestre pasa por ahí.

El Plan PueblaPanamá incorpora a la entidad con el llamado Arco Norte que entra por Ixtacuixtla y sale por Calpulalpan. Es la ruta rápida para cruzar, hacia el norte del país, sin tener que pasar por el Distrito Federal.

La autopista San Martín que choca con la carretera MéxicoVeracruz y en la sierra de Tlaxco se abre paso para dar salida a la autopista hacia TulancingoPoza Rica.

La supercarretera que entra por Ixtenco y atraviesa parte de la entidad en la ruta PueblaVeracruz. En Cuapiaxtla se incorpora a efecto de eliminar el paso de la carretera federal por El Carmen Tequexquitla y alimenta la zona industrial automotriz de Audi.

Las paralelas que corren de Tlaxcala a Tenancingo y de Chiautempan a San Pablo del Monte mantienen el flujo constante entre Tlaxcala y Puebla.

Autos y carreteras terminan con la vida de los jóvenes tlaxcaltecas

La mortalidad por accidentes de tráfico/vehículo de motor, se refiere al “Riesgo de morir, ajustado por edad, según sexo por accidentes de tráfico (vehículo de motor) en una población y un periodo determinados”.

Las lesiones accidentales son la principal causa de muerte prematura y de discapacidad en México, y de ellas el 22 por ciento corresponde a los accidentes de vehículo de motor, lo cual implica la necesidad de evaluar su comportamiento entre la población.

El Sistema Estadístico Integral de Servicios de Salud (SEISS) registra las defunciones por mes y año y muestra que al agrupar la mortalidad entre 1998 y 2017. Accidentes de vehículo de motor (tránsito) se ubica en el lugar 16, tomando como referencia la edad de cero a 99 años.

Esta estadística cambia radicalmente cuando la información se ordena por edad, particularmente por grupos de 10 años. Así, por ejemplo, en el grupo de 1929 años los accidentes por vehículo de motor escalan al primer lugar.

Los primeros cinco lugares son: Accidentes de vehículo de motor (tránsito), nefritis y nefrosis, accidentes, agresiones (homicidios) y lesiones autoinflingidas intencionalmente (suicidios). Es decir que los autos y carreteras están destrozando la esperanza de vida de los jóvenes tlaxcaltecas.

La política de movilidad para construir y crecer juntos

Al abrir la página oficial de la Secretaría de Comunicación y Transporte del Estado (Secte) se lee: “El diseño de una política pública en materia de movilidad es enfrentar y superar un paradigma que establece que los ciudadanos deben adaptarse al desarrollo y condiciones del transporte público, a la infraestructura y comunicaciones que los gobiernos ofrecen; nuestro reto es invertir este concepto para que a partir de la estructura de la ley, reglamentos, decretos, acuerdos, sistemas y procedimientos, infraestructura y servicios se orienten a satisfacer las demandas y necesidades de los usuarios.”

Pero ahí finaliza la información. Mientras los autos y carreteras terminan con la vida de la juventud tlaxcalteca. Lo que no parece importarle a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado. Ni a la Secretaría de Salud (Sesa). Menos a la Secretaría de Educación Pública (SEP). Y parece que tampoco a los padres de familia. Hasta que les ocurre un suceso y se dirigen al hospital o al Semefo. Autos y carreteras terminan con la vida de la juventud tlaxcalteca. ¡Nadie va a hacer nada!




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