Aumentó 0.8 por ciento la ocupación en el sector informal en el segundo trimestre: Inegi

A pesar de que el empleo asegurado ha incrementado en Tlaxcala, la tasa de ocupación en el sector informal de la economía creció 0.8 por ciento y la informalidad laboral 0.6 por ciento entre el primer y segundo trimestre de 2018, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al segundo trimestre de 2018, la tasa de ocupación en el sector informal se ubicó en 42 por ciento, lo que involucra a 239 mil 617 personas que trabajan para una unidad económica que opera a partir de los recursos del hogar, pero sin constituirse como empresa, de modo que la actividad no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar. El indicador de Tlaxcala es el más alto en el país.
Mientras que la tasa de informalidad laboral fue de 72.1 por ciento, esto es, 411 mil 343 personas son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan.
En esta tasa se incluye –además del componente que labora en micronegocios no registrados o sector informal– a otras modalidades análogas como los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a trabajadores que laboran sin la protección de la seguridad social y cuyos servicios son utilizados por unidades económicas registradas.
En cambio, la tasa de desocupación bajó de 3.7 a 3.3 por ciento en este periodo, de manera que el número de personas que no tuvo trabajo pasó de 21 mil 720 a 19 mil 293 en la entidad.
En el periodo abril–junio de 2018 hubo en total 570 mil 518 personas ocupadas en Tlaxcala, de las cuales 75 mil 878 (13.1 por ciento) integran la tasa de subocupación, es decir, tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual le permite.
La ENOE del Inegi también cita que 135 mil 212 personas (23.7 por ciento) integran la tasa de condiciones críticas de ocupación, es decir, las personas que se encuentran trabajando menos de 35 horas a la semana por razones ajenas a sus decisiones, más las que trabajan más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y las que laboran más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos.
Otros indicadores de la ENOE trimestral dan cuenta que la tasa de ocupación parcial y desocupación fue de 10.8 por ciento (63 mil 961 personas), la cual considera a la población desocupada y la ocupada que trabajó menos de 15 horas a la semana.
La tasa de presión general fue de 9.2 por ciento (54 mil 485 personas) e incluye además de los desocupados, a los ocupados que buscan empleo.
Por último, la tasa de trabajo asalariado se ubicó en 64 por ciento (365 mil 131 personas) y representa a la población que percibe de la unidad económica para la que trabaja un sueldo, salario o jornal, por las actividades realizadas.
En el escenario nacional, las entidades federativas que tienen las mayores tasas de participación en la actividad económica –cociente entre la población económicamente activa (PEA) y la población de 15 o más años de edad– son: Baja California Sur con 67.3 por ciento, Quintana Roo con 66.9, Colima con 66.6, Nayarit con 65.3, Yucatán con 64.4, Sonora con 63.5, Baja California con 63.1, Ciudad de México con 62.5, Chihuahua con 62.4 y Tamaulipas con 62.3.
Congruentes con el tamaño de su población, el Estado de México y la Ciudad de México constituyen los mercados de trabajo más grandes del país con 7.6 y 4.3 millones de personas ocupadas, respectivamente, y representan en conjunto el 22 por ciento del total nacional.
En el otro extremo y obedeciendo a su estructura poblacional se encuentran las entidades con los menores tamaños del mercado laboral: Colima con 376 mil personas, Baja California Sur con 402 mil, Campeche con 410 mil, Aguascalientes con 561 mil, Tlaxcala con 571 mil, Nayarit con 592 mil y Zacatecas con 639 mil ocupados.
Por otra parte, las entidades que durante el segundo trimestre de 2018 observaron las tasas de desocupación más altas fueron Tabasco con 6.4 por ciento, Ciudad de México con 5.1, Coahuila, Estado de México y Nayarit con 4.1, de manera individual; Querétaro con 3.9, Tamaulipas con 3.8; Durango y Sinaloa con 3.7, Sonora con 3.6, y Baja California Sur y Nuevo León con 3.5.
En contraste, las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Guerrero con 0.8 por ciento, Oaxaca con 1.4, Yucatán con 1.5, Michoacán con 1.9, Morelos con 2.1, Hidalgo y San Luis Potosí con 2.4 y Zacatecas con 2.5 por ciento.
Cabe aclarar que este indicador no muestra una situación de gravedad en el mercado de trabajo, sino la presión que la población ejerce sobre el mismo, lo cual está influido por diversas situaciones como son principalmente las expectativas y el conocimiento que tienen las personas que no trabajan sobre la posibilidad de ocuparse, así como por la forma en que está organizada la oferta y la demanda del mismo.
Es por ello que se recomienda no considerarlo de manera aislada, sino como complemento de toda la información de que se dispone sobre la participación de la población en la actividad económica.