Atlihuetzía. Lugar a construir como parroquia para el turismo religioso

Atlihuetzía. Lugar a construir como parroquia para el turismo religioso. Foto:Alejandro Ancona/La Jornada de Oriente

Atlihuetzía cuenta con una pequeña ermita para recordar el sitio donde según Fray Toribio de Benavente “Motolinía” se enterró a Cristobalito. El único de los tres niños mártires sacrificado en territorio tlaxcalteca. “Luego que lo trajeron lo depositaron junto a un altar donde se celebraba el Santo Sacrificio de la misa. En tanto se acababa de fabricar la iglesia de Santa María” en Tlaxcala.

Los otros dos niños. Antonio y Juan fueron masacrados en Cuauhtinchan y tirados en una barranca de Tecalli. “Se trató de ir a sacar los cuerpos de los niños del lugar donde estaban, como de facto así se hizo, conduciéndolos al pueblo de Tepeyacac, y dándoles sepultura en una capilla se celebraba el santo sacrifico de la misa, por no haber otra iglesia en todo él”.

En Tlaxcala, el turismo religioso mueve una gran cantidad de personas. Puede afirmarse que el 50 por ciento de las cifras oficiales tiene que ver con este sector. La Virgen de OcotlánSan Miguel del MilagroLa Virgen de la Caridad, El Padre Jesús del Convento, Nuestra Señora de la Defensa, Nuestra Señora de Loreto, El Niño Milagroso de Tlaxcala y la Barca de la Fe son puntos de referencia.


Esto determina que el espacio geográfico juegue un papel importante. Si se cree que la canonización de los Niños Mártires tendrá un impacto importante en el turismo religioso. Las autoridades gubernamentales y eclesiásticas deben construir o reconstruir, un lugar de referencia, que no puede estar fuera de Atlihuetzía.

Turismo espiritual, turismo religioso

Propín y Sánchez destacan. “El carácter selectivo de los lugares sagrados relacionados con el judeo-cristianismo aparece, en forma sucesiva y enfática, en los hechos y relatos contenidos en el antiguo testamento. Las dimensiones y naturaleza de los mismos varían en dependencia de las elecciones espaciales de Dios”.

En Éxodo 25 se lee. “Y me harán un santuario, y yo habitaré entre ellos. Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo y el diseño de todos sus enseres, así lo haréis.”

Los lugares sagrados, afirman estos autores. “Se clasifican de maneras distintas según uno o varios criterios tales como el orden jerárquico que desempeñan en la propia iglesia católica. La ocurrencia de apariciones y de milagros. Y la procedencia geográfica de los turistas y peregrinos”.

Pero es de destacar la necesidad de “un lugar y una ocasión para adorar a Dios“. Y “para el trueque de acciones. Se ofrece un sacrificio (la propia peregrinación, el ayuno, la eliminación del vicio, la autoflagelación) para recibir, a cambio, un favor solicitado”. Lo que determina que se requiera un sitio, un lugar, un templo donde acudir.

¿Qué se entiende por turismo religioso?

Gemma Canovés en “Turismo religioso en Monserrat: Montaña de fe, montaña de turismo”, afirma: “Siempre han habido espacios sagrados y lugares simbólicos para las diferentes culturas”.  Invariablemente “han existido las peregrinaciones… [y] …los espacios para estos grupos cobran significación y simbolismo y se convierten en lugares de culto, bien por un reconocimiento popular, bien porque las propias iglesias los reconocen como tal.”

Destaca como ejemplos: La Meca para los musulmanes, Jerusalén y Roma para los cristianos, el Tíbet para los budistas. Es el caso de ciudades como Roma y su Ciudad Vaticana. Lourdes en Francia. Fátima en Portugal y Santiago de Compostela en España.

Pero ¿Qué se entiende por turismo religioso?, Canovés considera que: “Los estudios de la antropóloga Valene Smith (1992) apuntan la relación entre peregrinaje y turismo, como dos puntos de una línea en cuyo centro situaría una amplia gama de combinaciones sagrado-seculares, que englobarían el turismo religioso. En este ámbito amplio, la relación más cercana entre turista y peregrino podría ser la del turista «existencial» o turista «espiritual».”

Turismo espiritual, turismo religioso

El artículo de Rogelio Martínez “El turismo espiritual en México”, refiere que éste hace referencia a aquel tipo de turismo que “busca en sus viajes o desplazamiento además de aspectos de recreo, placer o culturales, conectar su mente y espíritu a través de la práctica de rituales de carácter místico”.

El peregrino -destaca Martínez- “Va en busca de un espacio sagrado en el cual pueda acceder a una experiencia más íntima en el plano espiritual. Acontecimiento que no puede ser alcanzado en ningún otro sitio pues a donde se dirige se encuentra un puente entre el mundo terrenal y el divino”.

El turismo religioso contempla la peregrinación como su forma primaria. Pero ello no excluye el que se ofrezca una serie de complementos para su consumo y disfrute. Como apunta Andreatta: “el turismo religioso es una oportunidad para el hombre de ser capaz de hacer un alto en el camino para mejorar su vida en la reunión con el arte, la historia, la cultura, la naturaleza, un viaje religioso, pero sobre todo para un encuentro con uno mismo, escuchar a la educación, el diálogo, el respeto de los demás, compartir, el amor y la paz”.

Orientaciones para la pastoral de turismo

La importancia que ha cobrado el turismo religioso lleva al Vaticano a emitir un documento de “Orientaciones para la Pastoral de Turismo (2001)”. Del que se transcriben tres puntos: 2. El turismo actual es un hecho social y económico de múltiples dimensiones y que puede implicar a las personas de muy diferentes maneras. Los desplazamientos turísticos, internacionales o al interior del propio país, se cuentan por miles de millones cada año.

14. Ante un fenómeno de tanta magnitud y de tan profunda incidencia en la conducta de las personas y de los pueblos, la Iglesia no ha dudado en seguir el mandato del Señor y buscar los medios adecuados para cumplir con su misión de escrutar los signos de los tiempos y proclamar el Evangelio.

18. La comunidad cristiana local, que tiene en la parroquia su expresión más directa, es el lugar donde se desarrolla la pastoral del turismo. En la comunidad local se ofrece al turista la acogida cristiana que le sostiene en su vida creyente y se da hospitalidad a todo visitante sin distinción. En ella se dispone el cristiano a su viaje futuro o a su actividad laboral en el turismo; desde ella se ofrece testimonio y colaboración para promover los valores humanos y espirituales que el turismo puede favorecer. Cada uno de estos grandes aspectos exige una atención diferenciada y participada, cuya mayor o menor urgencia puede variar según las circunstancias del lugar y de las posibilidades de la comunidad local.

Atlihuetzía. Lugar a construir como parroquia para el turismo religioso

El turismo religioso requiere de “un lugar”, “un espacio”, “una parroquia” que sirva de puente para el encuentro de feligreses y Niños Mártires de Tlaxcala. Se cuenta con una ermita en Atlihuetzía. Antes de la canonización designan el ex convento franciscano de Santa María de la Concepción como sede.

Es un edificio que no sirve como espacio de acogida. Porque no cuenta más que con paredes y una pequeña parte del techo y piso. Devolverle su majestuosidad requiere reconstruir el 90 por ciento del diseño original.

Antes de la canonización, el sacerdote Gabriel Alcantarilla Sánchez dice: “Hace falta reconstruir y prácticamente arreglar todo el lugar, tenemos muy poco tiempo para llevar a cabo este trabajo y nos gustaría que antes de la canonización ya pudiéramos arreglar el santuario…”

Pero no solo eso. Los peregrinos requieren servicios de acogida, descanso, alimentación, sanitarios, salud, religiosos. Que a la fecha no ofrecen. Ni los santuarios más visitados.

Puede que al secretario de Turismo le ocurra una cosa similar al del Santuario de las Luciérnagas. La promoción y el atractivo detonó de tal manera que fueron rebasados. Por la sobre explotación en pocos años se agotará el atractivo de los lampíridos.

Los datos de Datatur muestran que en 2015 llegan a Tlaxcala 350 mil turistas nacionales y 12 mil internacionales. Puede que después de la emoción de la santificación, la falta de un santuario desilusione a los 20 mil visitantes. Así que esperemos que el gobierno del estado incorpore en el fondo de reconstrucción al ex convento de Atlihuetzía.