Arranque de las campañas

Según los agregadores de encuestas Oraculus.mx, Bloomberg y El País, al inicio de las campañas hay un claro puntero, un segundo lugar consolidado aunque dejó de crecer, un tercer lugar en caída libre y ahora un cuarto lugar definido. Si hoy fueran las elecciones, Andrés Manuel López Obrador ganaría la contienda presidencial. Así arrancan las campañas. Veamos si se mueven a lo largo de los 100 días antes del 1 de julio.

Para Oráculus: Andrés Manuel López Obrador tiene el 40.10 por ciento de preferencias efectivas, Ricardo Anaya el 27.7 por ciento, José Antonio Meade el 22.5 por ciento y Margarita Zavala el 5.4 por ciento. En el caso de Bloomberg: 42.4 por ciento (AMLO), 24.9 por ciento (Anaya), 22.8 por ciento (Meade) y 6.8 por ciento (Zavala), mientras que para el periódico El País: 41.2 por ciento  (AMLO), 28.2 por ciento  (Anaya), 21.9 por ciento (Meade) y 5.6 por ciento (Zavala).

Lo interesante de este tipo de datos es que se presentan a partir de algoritmos agregados de todas las encuestas que son aplicadas por empresas con cierta consistencia histórica, es decir, los agregados integran encuestas de empresas consultoras cuya trayectoria les da un cierto margen de credibilidad, esto es, no todas las encuestas se incluyen en estas plataformas, es precisamente el descarte y la inclusión lo que determina su nivel de certeza. De hecho, estas aproximaciones son tan exactas que calculan las probabilidades que cada uno de los contendientes tienen para quedar en primer, segundo, tercero y cuarto lugar.


De los datos, por ejemplo se desprende que José Antonio Meade está en plena caída y que existe un 93 por ciento de probabilidad que quede en tercer sitio de la competencia por la Presidencia. El PRI no tiene por ahora ninguna posibilidad de ganar y repetir en Los Pinos, su preferencia efectiva es tan baja que ya hay análisis que muestran que la debacle del tricolor es tan fuerte que tendrá pocos espacios de representación en las cámaras Baja y Alta que integran el Poder Legislativo; se prevé una caída histórica sin precedentes y gran parte de la debacle se centra en los altísimos niveles de corrupción en el gobierno federal y en las entidades gobernadas por ese partido.

Según una investigación del periódico Milenio, hay 299 averiguaciones que está realizando la Secretaría de la Función Pública por enriquecimiento ilícito en al menos 41 dependencias. Destacan IMSS, Liconsa, SAT, SRE, ISSSTE, Fonacot, SCT, Pemex, entre otras que se suman a los desvíos millonarios en Sedesol y Sedatu. De hecho, una de las características del gobierno de Enrique Peña Nieto es el crecimiento desmedido del uso de la función pública para fines personales, mientras un gran porcentaje de familias mexicanas apenas sobrevive, los priistas se sirvieron con la cuchara grande, miles de millones de pesos que pudieron utilizarse para impulsar el desarrollo, calidad y bienestar de vida, terminaron en los bolsillos de la élite de la burocracia protegida desde Los Pinos.

A ello se añade el nivel de inseguridad y violencia generalizada en el territorio nacional y desde luego la enorme desigualdad entre ricos y pobres, ésta que se sigue agudizando y mostrando otra vez en la lista de Forbes.

Al arranque de la campaña sólo un milagro hará que el PRI y su candidato mantengan la Presidencia, no hay por donde construir un discurso que modifique la tendencia del tercer sitio y si José Antonio Meade cumple su palabra de que el gobierno y el partido no comprarán votos, entonces el viacrucis de Semana Santa se prologará tres meses más. De hecho, la posible derrota del PRI es un escenario muy probable y esto produce varios análisis, dos de ellos son sustantivos en el arranque de la campaña, uno es si habrá voto diferenciado y el otro es el voto útil.

En el caso del voto diferenciado, es probable que entre “Juntos Haremos Historia”  y “Por México al Frente” se concentre el mayor número de sufragios, lo que permitiría que ambas tengan una mayor representación en el Poder Legislativo, ocurriría lo mismo en las entidades donde haya proceso electoral para renovar gubernatura y tendría efectos directos en los congresos locales. Este único espacio donde el PRI pudiese tener algunos triunfos electorales, pero en general la tendencia es que habrá muy pocos espacios para el partidazo.

Votarán por presidente por una opción y un segmento importante por otro partido que no sea el PRI en las diputaciones, senadurías, elección para gobernador y diputaciones locales.

En el caso del voto útil, éste será fundamentalmente para el caso de la contienda presidencial, ante la eminente debacle del PRI, miles de simpatizantes o militantes del PRI se irán por “Juntos Haremos Historia”, entre otras cosas porque la lucha intestina entre el PRI y el PAN ha generado un mayor rechazo de los priistas hacia Ricardo Anaya, por lo que es muy probable que el candidato del PAN no sea el que concentre el voto útil, además que tendrá que cargar con los votos que le quite Margarita Zavala, si es que el tribunal no la baja de la contienda. El voto útil, si es que lo hay, se cargará a Andrés Manuel López Obrador.

En el caso de la candidata independiente, su primera batalla será en los tribunales, el fraude cometido en la recolección de firmas y el uso irregular de dinero, será la sombra que le acompañe a lo largo de la campaña, las casas maquiladoras de firmas en el Estado de México y otras entidades, le pasarán la factura. Ver para creer.