Angelino tendrá una encerrona el sábado

José Luis Angelino está seguro de lo que quiere, al vivir una importante etapa de su carrera, con gran madurez profesional, que le ha significado triunfos continuos en diversas plazas

La vida es un constante reto y la superación de éste es la vía para crecer como ser humano y trascender, afirma José Luis Angelino Arriaga, un hombre que está por enfrentar el desafío más importante de su vida profesional, como será lidiar en solitario seis imponentes toros.

En lo que en la fiesta brava se conoce como una encerrona, José Luis ha preparado una para el próximo 16 de septiembre, fecha en la que México conmemora el inicio de la lucha de Independencia en el país.

Y no podría ser de mejor manera que a través de una corrida de toros a la usanza charra, es decir, que cada uno de los actuantes lo hará ataviado con el traje más mexicano como es el de charro.


Con ello, en esa fecha y como escenario el albero de la conocida como la tacita de plata de América, como es la plaza de toros Jorge El Ranchero Aguilar, en dicha corrida se habrán de fusionar dos expresiones que son consideradas en la entidad como patrimonio cultural inmaterial de Tlaxcala: la tauromaquia y la charrería.

En torero apizaquense develó los pormenores de esta su primera encerrona, que aunque en otras ocasiones ya se la habían ofrecido, había declinado la propuesta pues consideró que aún no era el momento, en cambio ahora está seguro de lo que quiere, al vivir una importante etapa de su carrera, con gran madurez profesional, que le ha significado triunfos continuos en diversas plazas.

“Este año ha sido muy importante en mi carrera, con triunfos en todas las plazas en donde me he presentado. Pero es de claroscuros, en diciembre perdí a mi padre, mi pilar y mi base fundamental para haberme hecho torero, por eso cada vez que me visto de torero se me viene a la mente, soy muy espiritual y me encomiendo a él”, refiere el diestro.

José Luis Angelino Arriaga nació en Apizaco, Tlaxcala, en 1983 y es hijo del gran banderillero tlaxcalteca, Joaquín Angelino, mejor conocido en el ambiente taurino como El Pulques, quien el pasado 12 de diciembre falleció.

Desde entonces, reconoce, su tauromaquia se ha transformado, con mayor sentimiento, porque “las cosas pasan por algo, no son casualidades. Ha sido un año duro, una lucha de sentimientos encontrados, porque aunque ha habido triunfos, insisto, la pérdida de mi padre, en diciembre pasado, me marcó, porque es duro vestirte de torero, porque los recuerdos llegan, ya que esa persona no solo me dio la vida, sino que me hizo torero, por eso cada tarde salgo a rendirle un homenaje como él se lo merece y estoy convencido que esta corrida de la encerrona será un parteaguas en mi vida”.

Agrega que una encerrona es un evento de las más grandes ilusiones de los toreros y es una especie de respuesta ante el desdén que ha sufrido como torero, porque no obstante haber triunfado fuerte en plazas de importancia como México o Aguascalientes, “no me volvieron a llamar”.

Con 34 años de edad y 16 de alternativa, que por cierto recibió en la plaza en donde ahora enfrentará este reto, quiere darle un gusto a la afición triunfando, para lo que se han reseñado 10 toros de los cuales elegirán los que lidiará en tan significativa fecha.

“Son de casas ganaderas de mi tierra que han sido significantes en mi carrera taurina. Se han escogido 10 toros que están muy bien presentados, pero será unos días antes cuando se den a conocer los mismos, porque queremos escoger lo mejor para salir triunfando tanto su servidor como los ganaderos”, apunta.

El precio de los boletos más alto será de 500 pesos en barrera de primera fila de sombra y el más económico de 200 pesos.

Con esta gesta, reafirma que lejos quedaron ya esos sentimientos que tuvo en su mente, cuando como prospecto de figura del toreo fracasó en la misma catedral del toreo nacional y que lo llevó a pensar en lo peor.

“Ya se me habían quitado las ganas de vivir, no quería nada ni saber de esto, pero gracias a dios, que es misericordioso, y a la ayuda de mi familia y de muchos amigos, estoy aquí con los deseos de vivir mi profesión al máximo y triunfar”.

Pero ahora, el también padre de familia, “título” que obtuvo el año pasado, está decidido a seguir por la senda del triunfo y colocarse en los cuernos de la luna para enfrentar lo que sería su incursión en la venidera temporada grande de la Plaza México, esa que el año pasado lo ignoró en su conformación.