AMLO presidente

Con el 100 por ciento del cómputo distrital, se confirma el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, quien obtiene más de 30 millones de votos, el 53 por ciento de la votación, datos que se alinean al conteo rápido, a las encuestas de salida y al PREP, conocidas desde la noche del domingo 1 de julio. El porcentaje se aproxima a los estudios demoscópicos serios que le dieron seguimiento a las preferencias electorales, varias de estas empresas mostraron el crecimiento de AMLO a lo largo de la campaña y éstas apuntaban a que el líder de la izquierda lograría el 50 por ciento de la votación, dato que fue confirmado en la jornada electoral. AMLO y la coalición Juntos Haremos Historia no sólo ganaron contundentemente, sino que modificaron el mapa político y el propio sistema de partidos en México.

La coalición Juntos Haremos Historia ganó cinco gubernaturas: Tabasco, Morelos, Chiapas, Ciudad de México y Veracruz, además se confirmó que en 30 entidades y la Ciudad de México la votación favoreció a Andrés Manuel. El dato permitió que esta coalición haya obtenido la mayoría en la Cámara de Diputados y en la de Senadores, lo que implica que el nuevo presidente de México tendrá de su lado al Poder Legislativo. Resulta relevante que en 13 entidades federativas en las elecciones para diputados federales la coalición haya arrasado y que en algunas haya superado el 60 por ciento de los votos a su favor.

Los resultados confirman las tendencias presentadas en los modelos de Oraculus y otros agregados, el triunfo que se anunciaba semanas antes fue ratificado en las urnas y todo indica que el llamado al voto parejo tuvo un efecto importante en los electores generando que las otras coaliciones tuvieran triunfos contados. A ello se suma el triunfo claro en la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum logró el 47 por ciento de la votación, la coalición tendrá 11 de las 16 alcaldías y tendrá la mayoría en el Congreso local. Por primera vez la ciudad más importante de México tendrá de su lado a la Presidencia, lo que generará mayores posibilidades de desarrollo, si bien se esperaban triunfos en las entidades mencionadas, la sorpresa mayor fue Veracruz, donde a pesar de las trapacerías del ahora gobernador para imponer a su hijo, resultó que el candidato de Morena logró una clara ventaja, un triunfo inobjetable y con esto termina el periodo oscuro de los Yunes en el estado jarocho.


De hecho, los datos electorales confirmaron la tendencias, Por México al Frente se queda con el segundo lugar, al obtener el 22.27 por ciento, 30 puntos debajo de Obrador, mientras Todos por México, representando por José Antonio Meade, apenas logró el 16.04 por ciento de la votación, quedando en un humillante tercer lugar, El PAN obtiene tres gubernaturas: Guanajuato, Yucatán y Puebla, la última será definida en los tribunales. Movimiento Ciudadano tendrá su primera gubernatura. Por su parte, el PRI perdió todas las gubernaturas en disputa, lo que vendría a ser la derrota más fuerte en la historia del partidazo. El gran perdedor de la jornada del 1 de julio, sin duda, fue el PRI, seguido por Nueva Alianza, PVEM, MC y el PRD que quedó desfondado, tal como se venía anunciando.

La caída sin precedentes del partido en el poder se ejemplifica en los resultados del Estado de México, Hidalgo y Tlaxcala. En el primero, la tierra del presidente Enrique Peña Nieto, será gobernado por Morena, el municipio símbolo del poder priista, Atlacomulco es el ejemplo de la debacle del dinosaurio, en realidad muchos de los ayuntamientos serán gobernados por la coalición Juntos Haremos Historia, prácticamente todas las diputaciones federales se quedaron del lado de Morena, seguido de Por México al Frente y aunque el partidazo tiene la gubernatura, los contrapesos pondrán en jaque a Alfredo del Mazo. En Hidalgo, Morena se llevó carro completo, también en el Congreso local.

En el caso de Tlaxcala, el partido en el poder perdió las tres diputaciones federales, las senadurías, la presidencia y en un caso sin precedentes la votación por AMLO alcanzó casi el 70 por ciento. El PRI únicamente logró el 12 por ciento de la votación, la debacle del tricolor en Tlaxcala fue tan profunda que no logró ganar una sola diputación local, perdió todo. De hecho, el mapa político en las diputaciones locales en Tlaxcala se pintó de Morena, una sorpresa mayúscula, pues si bien se esperaba un voto importante para Andrés Manuel, nadie se esperaba que el efecto tuviera un alcance en el Congreso local. La elección sirvió para evaluar al gobierno de Marco Mena, los resultados muestran que su gobierno está reprobado y de ahora en adelante el gobernador deberá subordinarse al gobierno federal, al Congreso federal y al Congreso local, distintos al partido que lo llevó al poder, acorralado, su gobierno empieza a ser agua por todos lados. El efecto AMLO contrarrestó a la simulada maquinaria priistas en la entidad.

A reserva de analizar los efectos del triunfo de Obrador, se debe destacar que las primeras horas han sido generosas con el tabasqueño, el presidente electo de México ganó contundentemente, su legitimidad está por las alturas e iniciará su gestión con un bono democrático envidiable. Los mercados siguen estables, el tipo de cambio sin vaivenes y Peña Nieto abriéndole las puertas de Palacio Nacional, mejor imposible. AMLO presidente.

Entre tanto, concluye el cierre escolar, los festejos abundan y las vestimentas se asocian a la ocasión. Ver para creer.