El planeado cultivo de amapola

Santa Cruz Tenancingo está encajada en zona serrana de Hueyotlipan. El acceso es difícil, sobre todo en tiempos de lluvia. Hay que caminar entre lodo, charcos y piedras. No hay mayores referencias sobre este punto donde elementos de la milicia hallaron un plantío de amapola el pasado martes. La ubicación estratégica y condiciones climáticas, lo convirtieron en el sitio ideal para el desarrollo de esta especie.

La adormidera se localizó en medio de cultivos de maíz. Es decir, la semilla no se dispersó de manera natural, sino como parte de un procedimiento de producción debidamente planeado para ocultarla, principalmente de la vista desde el espacio aéreo. Allí mismo fueron hallados algunos recipientes (botes) todavía con residuos de goma de opio extraída del bulbo de esta flor.

Ese predio, de casi mil 800 metros cuadrados, es usado para la obtención de la sustancia principal con la cual se elabora heroína y morfina. Pese a la evidencia, las autoridades descartan operación del crimen organizado en esta entidad.


El experimentado comandante de la XXIII Zona Militar, Elpidio Canales Rosas, quien antes de su llegada al estado se desempeñó en otras entidades con niveles altos de violencia y delincuencia, prefiere ser cauteloso y esperar a que la PGR realice las investigaciones.

Ofrece peinar otras zonas del estado para verificar si existen más plantaciones similares. De corroborarse, Tlaxcala estaría frente a una situación alarmante. El caso Hueyotlipan tendrá que ser esclarecido para deslindar responsabilidades y responder a las preguntas que la sociedad se plantea: ¿A quién pertenece el terreno?, ¿es arrendado o trabajado por el dueño?, ¿los habitantes están involucrados?, ¿quién es el comprador de la goma de opio?, ¿cuál es el lugar de destino final de esa sustancia?, entre otras.

Las autoridades se han empeñado en negar la presencia de delincuencia organizada que, poco a poco, es develada por sucesos como éste, y han hecho esfuerzos para que la acción de grupos delictivos no se muestre ante la sociedad tlaxcalteca. Cuánto más se estirará la cuerda que pareciera estar por reventar.

Estos acontecimientos no deben ser minimizados ni ocultados, porque en Tlaxcala pasa de todo: secuestros, desapariciones de personas, huachicoleo, trata de personas con fines de explotación sexual y ahora cultivo de drogas.