Alerta Sesa sobre riesgos por consumir hongos silvestres

Ante el peligro que representa consumir hongos silvestres, que en su mayoría pueden resultar tóxicos, y que proliferan durante la temporada de lluvia, la Secretaría de Salud (Sesa) exhortó a la población a evitar su compra en puestos ambulantes y a no ingerirlos por seguridad.

El jefe de Departamento de Vigilancia Epidemiológica, Jorge Luis Bañuelos Morales, destacó que el gobernador Mariano González Zarur giró instrucciones para reforzar la vigilancia sanitaria en los 60 municipios y prevenir intoxicaciones o decesos por esta causa.

El funcionario citó que el pasado fin de semana 10 personas fueron remitidas a los hospitales Regional de Tzompantepec, Infantil y de Calpulalpan  por consumir hongos silvestres que fueron recolectados en el monte del municipio de Nanacamilpa.


En menos de 24 horas, se registró el ingreso de otros tres menores afectados provenientes del barrio de Texcacoac, en Chiautempan, quienes fueron atendidos con oportunidad, por lo que su evolución es satisfactoria hasta el momento.

El titular de Epidemiología dio a conocer que los hongos silvestres que ponen en riesgo a la salud son aquellos conocidos como “lengua de gato”, “clavito”, “patas de borrego”, “tejamanil”, “escobetas” o “escobilla”, “señoritas”, “yemitas”, “corneta” o “trompeta”, “pancita”, “sanjuaneros” y “huitlacoche”.

De igual forma, indicó que entre los principales síntomas que se presentan al consumir hongos están los cólicos, diarrea, náusea, vómito y deshidratación, así co-mo complicaciones graves, manifestaciones hemorrágicas e insuficiencia hepática o renal, entre otros.

“Las personas que hayan in-gerido hongos silvestres y presenten más de dos síntomas dentro del periodo de incubación, que tarda entre cinco minutos y hasta 72 horas, y que no inicie de inmediato su tratamiento, su salud puede peligrar”, alertó el especialista de Sesa.

Explicó que los hongos silvestres se pueden confundir con los comestibles, por lo que es mejor adquirirlos en establecimientos controlados y consumir champiñones, que son de color blanco marfil, o setas, de café claro, que hayan sido cultivados.