¿ALCANZA CON LA AUTONOMÍA DE GESTIÓN?

La propuesta de reforma energética del PRD parte de la siguiente premisa: no se requiere ningún cambio de carácter constitucional o legal; es una facultad expresa del Consejo de Administración de Pemex.

A diferencia de las iniciativas del PAN y del PRI que hacen un análisis más amplio de los problemas de los energéticos, de Pemex y de la CFE, la del PRD se concentra sólo a Pemex.

Al dotar de autonomía a Pemex, se le otorga la capacidad para “definir sus proyectos con base en la lógica industrial y de negocios” y ejercer sus excedentes para inversión productiva.


El PRD considera que lo que hay que hacer es sacar a Pemex del Presupuesto de Egresos de la Federación y que deje de servir como caja del gobierno federal para resolver los problemas inmediatos del gasto público.

La izquierda plantea la necesidad –que es coincidente con el PAN–, de que los recursos obtenidos por Pemex deberían ser utilizados para crear un fondo de desarrollo de mediano y largo plazo y no para gasto corriente.

La empresa debe convertirse en una entidad que realice investigación que le permita avanzar no solamente en la explotación de hidrocarburos, sino en su procesamiento y sustitución por otros tipos de energías.

La iniciativa pone también un alto a la irresponsabilidad de Pemex con el medio ambiente y la población, no basta con reparar los daños que produce la exploración y la explotación, se requiere de acciones preventivas.

Con la propuesta del PRD se cuenta con tres iniciativas, que al analizarlas se descubren varios puntos de convergencia, lo que permite suponer que de las tres surgirá una que transforme a Pemex y beneficie al país.

El problema es la desconfianza, la iniciativa del PRD reitera la necesidad de fortalecer la transparencia y rendición de cuentas, porque los panistas en lugar de apostar por ello, crearon fideicomisos para evadirla.




Leave a Reply

Your email address will not be published.