Proyectos de agua y aceite

Con la entrada de 2018 las precampañas políticas arrecian y la disputa por la silla presidencial se intensifica al paso de los días. Apenas transcurre la fase inicial de este proceso electoral federal y ya se percibe el fastidio de los ciudadanos por el bombardeo de spots colmados de promesas de transformación del país, como cada seis años.

La elección del 1 de julio es el tema central en sobremesas y en reuniones. La sociedad está desconcertada no solo por la falta de credibilidad hacia la clase política mexicana, ganada a pulso por ésta con sus desatinos y discordancias, sino por los casos imparables de corrupción ventilados a diario públicamente.

Para muchos ciudadanos las opciones que verán en las boletas son prácticamente nulas, porque hasta ahora las tres principales fuerzas políticas contendientes (PRI, PAN con el Frente Ciudadano por México y Morena) solo han exhibido incongruencia, incluidos algunos aspirantes disfrazados de independientes.


La indecisión de votantes ha sido alimentada por acciones incoherentes, pues se han topado con alianzas antinaturales entre partidos de derecha e izquierda (llámense PAN, PRD y MC, o Morena, PT y PES) hambrientas de poder y despojadas de ideologías y doctrinas. ¿Por qué sufragar por proyectos de gobierno hechos a base de agua y aceite? o ¿por qué creer en un precandidato que se dice ciudadano, pero que en su trayectoria como funcionario ha servido a intereses de sexenios panistas y priistas?

Con la reanudación de las actividades proselitistas de los aspirantes presidenciales arrancó este 2018 y 2017 cerró sin que esos personajes desaprovecharan ni un segundo para promoverse. En el primer día hábil de este año nuevo, Andrés Manuel López Obrador ofreció que, de ganar la Presidencia de la República, a la mitad de su gobierno regresarán la paz y la tranquilidad al poner fin a la guerra contra el narcotráfico. Mientras José  Antonio Meade Kuribreña lanzó críticas en contra de quienes han puesto en tela de juicio la Ley de Seguridad Interior (impulsada por el PRI–PVEM), la cual permite la intervención de los militares en tareas de seguridad pública.

Posdata: A quienes todavía creen en las promesas de los políticos del PRI, PRD, PAN, Morena, PVEM, MC, PT, Panal y PES, ¡feliz Día de Reyes Magos!