SEIS AÑOS Y TRES ELECCIONES NECESITÓ EL PRI PARA RECUPERAR EL PODER EN TLAXCALA

6 años y 3 elecciones

6 años y 3 elecciones necesitó el PRI para recuperar el poder en Tlaxcala. La borrachera toca fondo en 2007.  El síndrome de abstinencia le muestra un futuro en el que solo hay dos caminos: La muerte política o la recuperación

En 2010 reconquista el Poder Ejecutivo local y avanza hacia el Congreso del estado, del que se hace en 2013. Continúa con los tres distritos electorales federales que gana en 2015. Finalmente va por la gubernatura y la mantiene en 2016.

La toma de protesta del nuevo gobierno marca un nuevo comienzo. Lo primero que se distingue es una relación abierta entre el gobierno y partido. Lo que se confirma al trasladar al secretario de Gobierno como presidente del CDE del PRI.


La nueva dirigencia sabe que la estructura territorial está basada en el compadrazgo. Son los hombres y las mujeres del campo, los adultos mayores, pero sobre todo los pobres, los que abonan para que el PRI siga ganando elecciones. En ello, el peso del gobierno es definitivo.

A las alternancias PRD y PAN cuesta trabajo hacerse del poder. Su experiencia muestra que el Poder Ejecutivo se usa como parte del partido. Ahí está la primera dificultad que enfrenta el tricolor ante las elecciones 2018. La mayor parte del tejido lo ha hecho con hilos viejos.

Hay una constante en la dirigencia real del PRI. Hace de su relación política con los sindicatos de la CTM, CROM, CROC y SNTE la base de su sostenimiento. El sindicalismo tiene sus propios intereses, ademas de representar pocos votos reales.

Pertinente resulta recordar que las elecciones federales de 2006 y 2012 dejaron al PRI sin representación en el Congreso de la Unión. La oposición formada en su mayoría por priistas quiere repetir la experiencia. Aunque depositan toda su esperanza en la popularidad del presidente de Morena.

El gobierno y el PRI no se ven preparados para la contienda 2018. Haber dejado la dirigencia tricolor en manos de dos empanizados provoca desconfianza. En consecuencia, 6 años y 3 elecciones pueden perderse en 18 meses y una elección.