2011, derechos humanos

El 10 de junio de 2011 se publicó la reforma constitucional en materia de derechos humanos, un avance jurídico sin precedentes, para garantizar el goce y ejercicio de los derechos humanos en México. De esta manera, se incorporaron todos los derechos humanos de los tratados internacionales como derechos constitucionales, la obligación de ponderar el principio pro persona y la obligación de toda autoridad de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. Además de la obligatoriedad de investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos y la tarea de incorporar en todos los niveles educativos el conocimiento de los derechos humanos.

A siete años de distancia, existen adelantos significativos, pero el reto principal es lograr que las autoridades y ciudadanía trabajen coordinada y colaborativamente, desde las naturales diferencias, para cerrarle el paso a la impunidad y a la injusticia; para superar la indiferencia y evadir el señuelo de la corrupción. La violencia se ha desbordado y ha tomado innumerables víctimas inocentes; este es momento de sumar y erradicar, desde las palabras, todo aquello que conduce al odio.

No se trata de renunciar a la denuncia y exigencia de que las autoridades cumplan con sus obligaciones en materia de derechos humanos, pero es imperioso impulsar procesos de diálogo que incidan y atiendan las realidades que nos vulneran: inseguridad, feminicidios, desempleo… Y, en las últimas semanas del proceso electoral en curso, el reto es transitar de los discursos de descalificación a los discursos de los cómo construimos en unidad desde las diferencias para abatir las desigualdades, la exclusión y la discriminación, es decir, para ponderar una agenda en derechos humanos.


¿Qué candidata, qué candidato estará a la altura? La definición de nuestros votos, por eso no pueden ir en línea para ningún partido político, debemos buscar los contrapesos y decidir por los mejores hombres y mujeres de cada partido político.

Al margen: En el Congreso del estado olvidaron que era la casa del pueblo, con sus “remodelaciones” la actual Legislatura mostró sus miserias. ¿Parlamento abierto, representantes del pueblo? ¿Diálogo, inclusión, pluralidad? ¿Accesibilidad de personas con discapacidad? No lo entendieron.