20% de gasolineras afiliadas a la GUEPT ha cambiado de marca en Puebla y Tlaxcala

El 20 por ciento de las alrededor de 300 gasolineras afiliadas a Gasolineros Unidos para los Estados de Puebla y Tlaxcala (GUEPT) ha decidió cambiar la marca Pemex por BP, G 500 y recientemente Shell, reveló la presidente de esta asociación, Luz María Jiménez Almazán.

“El universo de ofertas es tan grande y nuestro grupo de socios tan diverso que no hay un traje que le sirva a todos. En función de la ubicación, ventas, estilo y tipo de negocio que quiera el inversionista es como se elige la marca que hay en el mercado y aún faltan por llegar más”, mencionó en entrevista.

Anticipó que poco a poco se verán estaciones de servicio tanto en Puebla como en Tlaxcala de diferente marca y con el paso del tiempo se conocerá cuál es la que reporta más beneficios a los clientes.


Sin embargo, lamentó que algunas personas en la región de Apizaco y en la capital tlaxcalteca hayan ido a aventar “huevos y cebollazos” a varias estaciones de servicio diciéndoles que son unos vende patrias, concretamente a gasolineras BP, además de que les han hecho pintas y escándalos.

“No somos vende patrias, al contrario, seguimos apostando por invertir en México, no se les olvide que las gasolineras las construimos con dinero propio, no de Pemex, no de las petroleras que llegan a hacer negocio con nosotros. Es dinero nuestro, ganado limpiamente y lo que estamos haciendo es en beneficio del consumidor. Lo que hacemos es legal y la reforma energética no solo lo permite, sino lo propicia”, abundó.

“Todo el esfuerzo de salir de la zona de confort, de estar con Petróleos Mexicanos (Pemex) y del camino conocido para aventurarse con empresas transnacionales con un gran poder económico que igual pueden ayudarnos que pueden aplastarnos, tiene como única finalidad ofrecer a los clientes opciones de marca, de calidad y en un futuro de precio porque mientras Pemex siga suministrando el producto a todas, no se apreciarán grandes diferencias en el precio, sino que las diferencias serán a costa del bolsillo del empresario gasolinero más que de las marcas”, expuso.

Consideró que eso es injusto porque la inversión fuerte la hace el gasolinero, que mínimo destina 20 millones de pesos para instalar su estación de servicio y las marcas han invertido muy poco, solo cambiando la imagen, si bien han dado facilidades y los socios confían que el negocio prospere.

También dio a conocer que ya está prevista la entrada de Repsol en el mercado de Puebla y Tlaxcala y en el futuro se prevé que estas marcas importen su producto, lo cual permitiría abatir costos por la experiencia que tienen a nivel mundial, de manera que eso se refleje en los empresarios y éstos, a su vez, trasladen el beneficio a los consumidores.

Por último, Jiménez Almazán explicó que los riesgos que toman los gasolineros con el cambio de marca lo hacen para estar a la altura de lo que esperan los clientes de ellos. “Queremos seguir siendo el punto a donde carguen combustible, que valoren el servicio y la calidad que ofrecen más que las marcas, pues a atrás de cada marca hay personas que son sus paisanos”.