14 artistas exponen obras de arte en vidrio

Tras un periodo de intenso trabajo sobre el arte en vidrio, este sábado 28 de julio 14 artistas de diversas partes del país y distinta disciplina montarán una exposición colectiva en la Galería del Agua de Atltzayanca, con obras elaboradas con dicha técnica.

La muestra, que podrá ser vista por el público hasta el 30 de agosto próximo, es parte del proceso del Proyecto de Residencias Artísticas que presentó el artista plástico Rafael Cázares y que fue respaldado por el Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales 2017 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).

“Mediante el apoyo del Fonca nos proponemos encumbrar los resultados en Atltzayanca. En esta primera etapa recibimos 14 artistas de diversas especialidades y procedentes de Monterrey, Ciudad de México, Estado de México, Tlaxcala y Xalapa, para que aprendieran las técnicas de vidrio fusionado y para realizar una obra que pueda compartirse a la población mediante una exposición colectiva que se llevará a cabo este sábado 28 de julio a las 16 horas”, abunda.


Los artistas son: Juan Antonio Molina, curador y crítico de arte, quien reconstruyó espacios con despojos del temblor de septiembre de 2017. Se trata de “un martillazo en el centro del pánico. Incertidumbre y sosiego”.

Mabe Guzmán, fotógrafa, hizo llover luces sobre fotos de mujeres fragmentadas por medio de diminutos vidrios, sus cabellos son su salvación, amarres del último suspiro.

Marco Vallejo, grabador, realizó cuatro esculturas de cerámica, cocodrilos y miedos.

Ariadna Cuadriello, fotógrafa, fusionó sus fotos de la India con el vidrio, incursionando en lo tridimensional. Foto y vitrofusión son una de las innovaciones en esta experiencia.

Katya Mora, pintora, dibujó mapas energéticos con vidrios de colores y minuciosos detalles.

Héctor Valencia, dibujante y pintor, desdibujó rostros, disueltos por el agua y por el fuego de los hornos.

Zyanya Mejía, narradora, encapsuló historias y misterios en una botella, para la perpetuidad, la esperanza de encontrar y ser encontrado.

Joel Tlatelpa, dibujante, experto recortador, creó un paisaje acuático.

Marian Ortiz Albo, pintora, vitrificó el movimiento del agua y sus colores, sorprendente.

Albadelia Lozano, grabadora, su herencia ceramista dejó huella en sus creaciones.

Luis Frías, pintor y escultor, hizo salir un hombre del agua, I come fromthewater, una escultura impresionante con vidrios reciclados.

María Sukuri, pintora, tejió membranas y fibras quedando registradas en el vidrio.

Mayra Rojo, pintora, descubrió hongos en una taza de café abandonada, que inmortalizó en un círculo de vidrio azul.

Valeria Alvarado, pintora, compuso una geografía, caminos, cruces, rincones, salidas… quizá sus propias andanzas.

Durante las estancias en la Galería del Agua, explica Rafael Cázares, los artistas conocieron documentos emblemáticos de sustentabilidad y educación ambiental, como la Agenda 21 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Plan 2030 y los textos de Félix Guattari sobre Las Tres Ecologías.

“Las residencias artísticas en nuestra sede son muy importantes por dos razones: porque generamos intercambios, los residentes aprovechan el lugar de retiro para producir obras de gran calidad, contando con casa, comida, talleres, materiales y asistencia, a cambio recibimos obras, cursos o colaboraciones, fortaleciendo las conexiones, circuitos y diversidad cultural.

Y, porque México tiene ahora la peor imagen en el mundo, por los tráficos y violencia, por el internet y la facilidad de multiplicar la negatividad, tanto que se pondera como una crisis de humanidad”, refiere.

“En este sentido, con el espacio de residencias artísticas abrimos una ventana a las maravillas de nuestro país, sus culturas comunitarias y la hospitalidad. Desde otro punto de vista, estamos escribiendo nuestro nombre Atltzayanca en las vidas de los artistas, viajamos y salimos con ellos al mundo, formando parte significativa de sus vidas y viceversa”.

Destaca que la Galería del Agua como espacio independiente, fomenta la reflexión sobre arte, cultura, patrimonio y sustentabilidad ambiental, entrecruzando materias de filosofía, lingüística y sicoanálisis, porque debemos pensar el arte desde otros ámbitos no institucionales, manteniendo valores de libertad y tolerancia.

Rafael Cázares advierte que hace falta detonar nuevos sitios de interés y para el desarrollo artístico entre la ruta Ciudad de México-Oaxaca, hallándose en competencia polarizada y núcleos atomizados, por lo que “vale la pena pasar por Tlaxcala y disfrutar de la gloriosa paz y naturaleza, a dos horas de Ciudad de México y a cinco de Oaxaca”.

La expo estará vierta al público hasta el 30 de agosto con entrada libre. Mayores informes rafaelcazares@gmail.com