El voto es secreto, los trabajadores no necesariamente harán caso a llamado de patronos: Sindicato de Telefonistas

Aunque los empresarios hagan llamados a sus empleados  a  no apoyar el populismo,  el voto es libre y secreto, sostuvo Marco Antonio Petlacalco, Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM).

En entrevista, expuso no estar en contra de que los hombres de negocios envíen mensajes a la base trabajadora, pues no necesariamente serán obedecidos por sus subordinados.

“Lo que hagan los empresarios, en este caso que direccionen el voto, pues ya es cuestión de los mismos trabajadores, al fin y al cabo los votos son libres y secretos, ya es decisión de cada ciudadano el aceptar o no aceptar ese tipo de comentarios”.


Afirmó que hasta ahora, dentro de Teléfonos de México ningún superior les ha emitido algún mensaje de tipo electoral.

En ese sentido,  Gabriel López Díaz, secretario de Jubilados del Sindicato de Telefonistas, abundó que la misma dirigencia nacional de su gremio les ha dejado en claro que nadie puede presionarlos para votar por algún instituto político o candidato.

Comentó que los trabajadores también son ciudadanos que ya entendieron que su voto de ninguna forma puede ser coaccionado ni por un patrón ni por un partido político.

“Al final de cuentas el voto es libre, secreto y cada trabajador puede votar por la opción que prefiera”.

Cabe recordar que empresarios como  Germán Larrea, presidente del Consejo de Administración de Grupo México,  a través de una carta alertó a sus empleados y colaboradores de los riesgos para el país en caso de que gane en las próximas elecciones un modelo “populista”, en clara referencia al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

En tanto que José Ramón Elizondo, presidente de Vasconia,  advirtió consecuencias de que gane un gobierno populista, al considerar que “ ha probado ser equivocado y ha afectado a la población, especialmente a la más desprotegida”.

Otros más que han emitido comentarios en similar sentido, han sido Sergio Argüelles González, presidente de Finsa;  José Antonio Fernández Carbajal, presidente de Fomento Mexicano (Femsa); y Alberto Baillères, del Palacio de Hierro