Voraz, una reflexión tardía

Durante este 2017 se esperan grandes películas de terror; tales como Voraz, La Morgue, y Eso. Por ahora nos ocupará la primera. No pretendemos una crítica, es por eso que el escrito es tardío, proponemos un espacio de interpretación y reflexión sobre la cinta. Antes de ver la cinta leí comentarios en redes sociales como “es una cinta más de terror”, “es como cualquier cinta gore”. Primero empecemos por aquí, Voraz no es una cinta de terror, ni gore –suponiendo en primer orden –que el género gore no está permitido exhibirse en cines comerciales.

Gore no es lo mismo que horror, y horror no es lo mismo que terror. Habría que esquematizar que el cine gore intenta acercar al individuo al uso irracional y brutal de la violencia; el sentido de este cine es demostrar la irracionalidad de las pasiones de una forma desgarradora. Mientras que el horror es la demostración violenta e inmediata de los recursos que mueven al hombre hacia el estupor y la concientización por medio de estos recursos. El terror es la representación de las afecciones más ocultas en el hombre, que alcanzan sus miedos más profundos y busca la catarsis del espectador por medio de la reflexión de sus pasiones.

Por lo tanto, Voraz nos ofrece el horror. El argumento no es lo complicado, sino la metáfora de sus acciones. Una estudiante vegetariana en veterinaria experimenta el ingreso a una facultad en la que tienen “iniciaciones” bastante fuertes con los primerizos. Por medio de estos ritos de iniciación de dan a probar la carne, cosa que nunca había hecho, con lo cual empieza a experimentar una serie de síntomas de abstinencia a esa primera prueba. Al cabo de los días termina volviéndose una caníbal, hasta que descubre que toda su familia tiene la horrible enfermedad.


Los últimos términos que habría que ver es la verosimilitud del argumento. Esto se elimina de tajo en una película de terror porque recordemos que el género viene del teatro, y luego mudó a la fantasía. El punto es ver la relación entre las imágenes, el argumento y lo que nos quiere decir. Hay una escena en que la protagonista está fornicando con su roomie, en ese momento, siente la necesidad de comer carne humana; por lo que empieza a morder su brazo para saciar las ganas. Otra es en la que su hermana la humilla en una fiesta, ella esta tan embriagada que no se da cuenta y su hermana le da como carnada el brazo de un cuerpo que se encontraba en la morgue, la graban con un móvil, en el que ella está intentando alcanzar el brazo con su boca.

Las dos tienen un mismo punto. Voraz intenta representar el descubrimiento sexual, es por eso que se come el dedo de su hermana (recordemos que su hermana también estudiaba veterinaria), por eso cuando fornica necesita comer carne. Lo último que interesa en la cinta es lo más obvio, desde la portada sabemos que ella es caníbal, lo que importará es la manera en la que ella se descubre en sus pasiones. Ella en realidad desea comer carne, su hermana es el símbolo paternal –al cual también desea –y su familia es su universo simbólico. El descubrimiento del sexo se ve inmiscuido con el apetito por la carne. Voraz es la metáfora del encuentro con las pasiones que más nos podrían asustar de nosotros mismos.