Violencia empaña proceso electoral con siete casos de robos, atentados y asesinatos

En lo que va del proceso electoral se han registrado siete hechos de violencia de los que fueron víctimas candidatos, políticos y autoridades electorales, quienes enfrentaron desde robos de automóviles y oficinas hasta atentados con arma de fuego y asesinatos.

Ante estos hechos sin precedentes en Puebla, el Instituto Electoral del Estado (IEE) hizo mutis o los ignoró, argumentando que ninguna de las fuerzas políticas le notificó de los hechos que difundieron diversos medios de comunicación.

El último incidente se registró la madrugada del jueves pasado en Xicotepec de Juárez, donde el domicilio del candidato del PT a la presidencia municipal, Alejandro Montiel Rosas, fue baleado por un grupo de sujetos que no ha sido identificado.


Montiel Rosas, quien fue tesorero y contralor del ayuntamiento en el trienio 2011–2014, declaró a los medios locales de comunicación que 15 días antes del ataque, cuatro individuos que viajaban en una Suburban de color oscuro, con placas del estado de México, trataron de bloquearle el paso después de encabezar un acto proselitista en la junta auxiliar de San Pedro Ixtla.

El atentado contra Montiel Rosas es el tercero que enfrenta un abanderado del PT en este proceso electoral. El primero se registró en Quecholac, donde el aspirante a la alcaldía de esa fuerza política, Juvencio Lozano Candia, presentó una denuncia penal por amenazas.

De acuerdo con la versión que ofreció el abanderado, el 12 de marzo a las 11 de la noche tres personas armadas ingresaron a su domicilio para exigirle retirarse de la contienda electoral.

El segundo hecho de violencia se reportó el 26 de mayo pasado en el municipio de Tlaltenango, donde cuatro sujetos que se mantienen en el anonimato detonaron un arma de fuego contra simpatizantes del aspirante petista Reynaldo Cordero Badillo, tras un mitin que se realizó en la plaza principal de esa demarcación, ubicada a 20 minutos de distancia de la capital.

 

Asesinato y robos

El incidente más grave registrado en este proceso electoral aconteció en el municipio de San Salvador El Verde, donde el edil priista José René Garrido Rocha fue asesinado dentro de su domicilio el 20 de abril pasado.

El 11 de junio pasado la Dirección General de Atención a Delitos de Alto Impacto (DGADAI) informó que detuvo a los presuntos homicidas de Garrido Rocha, a quienes identificó como integrantes de una banda dedicada al robo a casa habitación con violencia.

Otra víctima de la inseguridad fue el ex diputado federal Óscar Aguilar González, actual coordinador Ejecutivo de la campaña del candidato a la alcaldía de Puebla por la coalición Cinco de Mayo, Enrique Agüera Ibáñez, quien denunció la semana pasada el robo de documentación y equipo de cómputo de sus oficinas.

Una denuncia similar realizó el abanderado a edil capitalino del PT, Miguel Ángel Ceballos López, quien acusó el jueves pasado que de su casa de campaña fue sustraído un equipo de cómputo que contenía información sobre su estructura de promoción al voto y estructura electoral.

Ese mismo jueves se denunció el robo de una camioneta del Instituto Federal Electoral (IFE), la cual se dedicada a repartir oficios en las juntas auxiliares del municipio de Tehuitzingo.

El vehículo era conducido en el momento del asalto por Silvino Bravo Flores, quien relató que tres sujetos lo amagaron con armas de fuego y lo despojaron del vehículo que las autoridades encontraron abandonado ese mismo día.