Vecinos de Xilotzingo discuten la falta de coordinación entre las autoridades para RUTA 3

Una reunión con vecinos inició a las 10 de la mañana y concluyó con un recorrido por las obras en el bulevar Valsequillo y el compromiso de continuar el diálogo el martes de la semana entrante ■ Foto José Castañares

Funcionarios de la Secretaría de Infraestructura y de Aguas de Puebla se comprometieron ayer con representantes del Antiguo Rancho de Xilotzingo y de la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacán a gestionar ante el ayuntamiento de Puebla la introducción de drenaje sanitario y pluvial como parte de las obras de la Línea 3 de Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA).

Respecto a los árboles, dijeron que de los 2 mil 931 árboles que se encuentran en los 15.3 kilómetros del derrotero en ambos sentidos solo 436 chocan con el proyecto y de estos serán sacrificados 117.

Los servidores públicos y representantes de la empresa concesionaria estuvieron encabezados por Abraham Sánchez González, coordinador general técnico de Movilidad y Transportes de la Secretaría de Infraestructura, durante una reunión que tuvieron con los vecinos ayer por la mañana, la cual concluyó con un recorrido por las obras en el bulevar Valsequillo y el compromiso de continuar el diálogo el martes de la semana entrante.


El cónclave inició a las 10 horas y tuvo varios momentos de rispidez, pues los ciudadanos cuestionaron con insistencia dos asuntos que los emisarios del gobierno estatal no pudieron responder: ¿Por qué se inició la colocación de placas para el carril de circulación del metrobús sin antes haber construido el drenaje pluviual y de descargas? y ¿por qué no hay una coordinación efectiva entre todas las instancias involucradas en el proyecto?

En efecto, a lo largo del diálogo y desde la primera entrevista entre autoridades e interesados el jueves de la semana anterior, las primeras refirieron que la ausencia de drenaje es un asunto que no compete ni a la Secretaría de Infraestructura ni a la concesionara Aguas de Puebla, sino al ayuntamiento que preside Luis Banck Serrato, por lo que iniciarían las gestiones con la Comuna a fin de dar solución a la demanda vecinal.

De todos modos, pese a la persistencia de sus interlocutores, los representantes del proyecto de la Línea 3 no quisieron decir cómo van a introducir el drenaje ahora que las placas de cemento ya están colocadas.

 No hubo respuesta

La reunión abordó tres temas: drenaje, movilidad y conservación de los árboles. Las autoridades dijeron que en los 15.3 kilómetros del derrotero en sus dos tramos hay un total de 2 mil 931 árboles, de los cuales 436 son los que chocan con la obra. De éstos 198 serán trasplantados, 119 integrados a los paraderos, 58 sustituidos y 59 enfermos. En pocas palabras: 117 serán quitados.

Los vecinos manifestaron su desaprobación con el retiro de los ejemplares y dijeron que en los hechos ya se está matando a los árboles, pues a varios se les están descubriendo las raíces y otros han sido ahogados en cemento.

En el grupo que acompañaba a Abraham Sánchez González había dos biólogas de la consultora Gee Ambiental SA de CV, que es la empresa contratada para dar los avales de impacto ambiental a las obras de la Línea 3. A ellas la ambientalista Zvezda Ninel Castillo Romero, quien vive en una de las colonias afectadas por la RUTA, les cuestionó si las condiciones actuales de la vegetación –con cemento y raíces expuestas– hacía viable su sobrevivencia, pero ninguna de las dos quiso responderle, pretextando que la explicación no se la podían dar solo a ella, sino a todos los interesados.

No obstante, las biólogas le reiteraron a Castillo Romero la invitación que Sánchez González le hizo antes a ella y a vecinos de San Francisco Totimehuacan que le reclamaron la carencia de información sobre el proyecto: que acudan el día de a las 12 horas a las oficinas de la Secretaría de Infraestructura para que todas sus dudas fueran despejadas.

No hubo acuerdo sobre los retornos que se deben establecer en el derrotero y los cuales son cuestionados por los vecinos por los antecedentes que hay en otras rutas del metrobús como el de la 11 Sur, donde la ausencia de sitios que sirven para cambiar el sentido del tránsito para autos particulares causan severos congestionamientos viales en calles alternas.