Unidas por el textil, las artistas Mabel Arellano y Rosa Borrás montan “Historias entre hilos”

Expone Rosa Borrás durante una entrevista conjunta con Mabel Arellano, hay un sinfín de coincidencias que encuentran su punto de cruce en su historia de vida familiar ■ Foto Abraham Paredes

Se empezaron a reunir, dice Mabel Arellano Luna (Puebla, 1987), para plantear un proyecto textil incluso sin pensar que el fruto de esa convivencia sería una exposición. Ello, señala Rosa Borrás Canadell (Ciudad de México, 1963), porque sus historias de vida coincidieron, lo mismo que su devenir hacia esta disciplina que tiene una profunda raíz familiar.

El resultado de esa indagación es la exposición Historias entre hilos, que fue montada en la galería de la Alianza Francesa de Puebla  –2 Sur 4920, colonia San Baltazar Campeche– como parte del programa de exposiciones Intersección.

En la muestra, que integra el trabajo reciente de una y otra artista, hay 31 obras en técnicas mixtas, lo mismo grabado que textil en diferentes medios, incluso puro, además de un par de muñecas que funcionan como arte objeto.


En ellas, expone Rosa Borrás durante una entrevista conjunta con Mabel Arellano, hay un sinfín de coincidencias que encuentran su punto de cruce en su historia de vida familiar.

“(En la exposición) hubo de todo, y aunque hubo crisis en el camino, siempre se regresó al origen. La causa del conflicto se trabajó y se resolvió. No sé si fue un proceso catártico, pero sí nos confrontamos y lo procesamos de una forma positiva”, expuso la también académica universitaria.

Una forma de solucionarlo, continuó, fue centrarse en “lo que nos había construido”, es decir, en sus raíces: en la migración forzada que vivieron sus familias, en el exilio político y en la fortaleza que tuvieron para ejercer una resistencia de una forma constructiva.

No obstante, Borrás Canadell señala que las obras resultaron no ser tan personales, pues fue más bien “un ejercicio poético”. Para ello, indica, aprovecharon la técnica que permite la concentración en los procesos, a la par de una liberación y una reflexión implícitas.

Mabel Arellano menciona que si bien se conocieron a través de la gráfica reconocieron que tenían en común esa sensibilidad hacia el textil, así como el uso de materiales orgánicos en sus obras y temas particulares, como es la realización de vestidos bordados en papel, tal como es su caso.

“El soporte permite que el proceso sea sensorial y no necesariamente tan racional. Su sensibilidad viene de lo táctil, de la fisicalidad del trabajo y de las conexiones que se establecen con el otro”.

Ambas artistas, “bordadoras hermanas del hilo”, agregan que además la disciplina les ha permitido confeccionar un tipo de relación que no se fraguan en otros ambientes artísticos, a la par que se desenvuelven en una actividad que tradicionalmente se conciben como femenina, y a la par de que se hereda y se transforma.

Algunos temas de interés común que se dejan ver en la exposición Historias entre hilos que se expondrá hasta el 30 de agosto, son temas como el cuerpo, lo femenino y la memoria, desarrollados en entornos comunes como cuartos de costura, telas, vestidos, y elementos visuales como flores y pájaros.

“Son historias inscritas en telas y pedazos de papel, elaboradas con diversos símbolos, historias que narran recuerdos, que ahora se encuentran insertos ahí. Fueron transformados en mágicas imágenes que ilustran la identidad de cada una de nosotras, recuerdos que evocamos aquel día en una primera conversación que nos llevó a esto: crear con agujas, hilo y metal”, describen Arellano Luna y Borrás Canadell.

Mabel Arellano es egresada del Instituto de Artes Visuales del Estado de Puebla y en 2014 obtuvo la maestría en Arte en la Universidad Iberoamericana. Ha expuesto en la ciudad de Puebla y en diversos estados del país; su obra se desarrolla dentro del arte textil, el grabado y el arte objeto. Los temas que aborda se relacionan con los procesos desarrollados por el ser humano desde su forma de percibir el mundo.

Rosa Borrás estudió Diseño Gráfico en la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes y Artes plásticas en el Massachusetts College of Art; tallerista con Leticia Ocharán, Óscar Gutman, Leticia Tarragó y Alejandro Pérez Cruz. Cuenta con 22 exposiciones individuales y más de 43 colectivas dentro y fuera del país. Es miembro del Museo de Mujeres Artistas Mexicanas (Muma). Creadora y gestora de proyectos independientes y autogestivos, como Estudios Abiertos Puebla Cholula (ediciones 2010, 2011 y 2012). Inició y coordinó en Puebla el proyecto internacional Bordando por la paz y actualmente coordina el grupo Bordadoras por la Paz Puebla, dedicadas a bordar casos de feminicidio.