¿Hay una nueva orden de aprehensión contra Francisco Castillo Montemayor?

Fuentes confiables indican que entre hoy y mañana se estaría produciendo un intento de girar una nueva orden de aprehensión en contra de Francisco Castillo Montemayor, ex secretario del Medio Ambiente y uno de los principales presos políticos del morenovallismo. Ello como una manera de querer frenar el proceso penal que este personaje está promoviendo contra su encarcelamiento ilegal que duró 15 meses y que tendría como principal autor intelectual al ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.

En una consulta que se hizo con miembros de la cúpula del Poder Ejecutivo de Puebla, los mismos dijeron desconocer que exista esa orden de aprehensión, pero tampoco negaron que se pudiera producir un nuevo intento de privar de su libertad a Francisco Castillo Montemayor, sin previo aviso legal, tal como pasó el 15 de noviembre de 2016, cuando al ex funcionario lo detuvieron policías ministeriales sin que tuviera conocimiento de que enfrentaba una denuncia por el supuesto delito de peculado.

El clima político de Puebla se encuentra enrarecido por el actual proceso electoral y la violencia que ya generado una cuota de ejecutados en todos los tres principales partidos, por lo que no sería raro que se produjera una nueva oleada de presos políticos, que podría tener en la figura de Castillo Montemayor a una de sus primeras victimas.


Sobre todo cuando el titular de la Fiscalía General del Estado, Víctor Carrancá Bourget, parece mostrar más lealtad a los intereses político–electorales del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas que con la actual administración del Poder Ejecutivo, encabezada por José Antonio Gali Fayad.

Es oportuno preguntarse: ¿es posible que de la nada surja un proceso penal –a modo– para regresar a la cárcel a Francisco Castillo?

Si se analiza lo ocurrido en 2016, es fácil deducir que sí está latente el riesgo de que se desate una segunda campaña represiva contra el ambientalista.

Castillo Montemayor hace un par de años cuestionó con severidad y con sustento que, no estaba justificada la remodelación del Parque Flor del Bosque, y que las obras del gobierno del estado eran tendientes a permitir la apertura a desarrollos inmobiliarios en esa área protegida. Como parte de esa crítica, el ex funcionario retó públicamente al entonces mandatario Rafael Moreno Valle Rosas a un debate para discutir el proyecto de intervención de dicha zona.

La respuesta del gobierno, en un principio, fue inverosímil, al acusar que el ex secretario del Medio Ambiente se comía los animales que de manera ilegal cazaba en Flor del Bosque. Esos argumentos infantiles en nada sirvieron para desacreditar los cuestionamientos de Castillo, quien ha sido una autoridad en el tema medioambiental de Puebla.

Es por eso que la segunda respuesta en su contra fue un vil acto de represión política: la tarde del 15 de noviembre de 2016, un grupo de agentes de la Policía Ministerial lo detuvo por ser presuntamente responsable de actos de corrupción cuando fue titular de la Secretaría del Medio Ambiente –ya desaparecida–, entre los años 2005 y 2011. Previo a ello, Castillo nunca tuvo una sola notificación de algún procedimiento administrativo o penal en su contra. El había salido limpio en el proceso de entrega–recepción en el cambio del gobierno del estado.

Castillo primero fue encarcelado en el penal de San Miguel, en donde sufrió el hacinamiento en una celda en que se rebasaba el triple o el cuádruple de la capacidad de internos. Ahí su estado de salud se deterioró y eso provocó que cayera enfermo.

Luego logró que se le concediera la prisión domiciliaria y la par rechazó una serie de ofrecimientos de que se acabaría su encierro lo antes posible si aceptaba declararse culpable. Castillo todo el tiempo sostuvo que iba a demostrar que era inocente y no aceptaría una negociación política.

El tiempo le dio la razón: en febrero de este año, logró que la justicia lo acabara exonerando de las acusaciones de peculado. Es decir, no había pruebas en su contra y mucho menos un delito que pudiera haber cometido. Todo fueron inventos de la Fiscalía General del Estado.

Hace un par de semanas, el ex secretario del Medio Ambiente anunció que no se va a cruzar de brazos y resignarse con lo ocurrido. Ahora va a contra demandar al gobierno del estado por su encierro ilegal, burdo y carente de pruebas.

Y obvio, no se descarta que esa demanda alcance a quien controlaba todo en el sexenio pasado: a Rafael Moreno Valle.

Otros presos políticos, cuando obtuvieron su libertad, optaron por el silencio, por abandonar el activismo. Una actitud comprensible por el horror que se vive dentro de una prisión. Con Francisco Castillo eso no ha ocurrido, y tal parece que eso genera un clima de tensión en el morenovallismo.

Por eso no debe descartarse que surja un nuevo coletazo del aparato represor del morenovallismo, ya sea mediante una demanda penal surgida desde alguna esfera del poder público o que se utilice a un particular para emprender una querella contra Francisco Castillo Montemayor, bajo el engaño de que atrás no está metida la mano del grupo político del ex gobernador.