Una nación privatizada

Para Mauricio Corona Villava.

Con sincero afecto, esperando su pronta recuperación.

 


En este mismo espacio y en seguimiento a mi entrega pasada, en el artículo “Una nueva provocación al pueblo de México”, hice referencia al general Lázaro Cárdenas del Río y transcribí parte de su discurso del 18 de marzo de 1938, así como su impronta que debería quedar acuñada con letras de oro en los Congresos de los Estados y principalmente en el Congreso de la Unión: “…gobierno o individuo que entrega los recursos naturales a empresas extranjeras, traiciona a la Patria…”.

22 años después, para ser exactos el 27 de septiembre de 1960, el presidente Adolfo López Mateos pronunció un discurso que hoy circula en las redes sociales, y que podrá resolver algunas aporías de analistas pamplineros y trasnochados que trascienden en los espacios cibernéticos que la reforma energética (artículos 25, 27 y 28 de la CPEUM) no es la causante de la apertura al mercado de las voraces trasnacionales que vendrán a expoliar lo poco que nos queda de soberanía, y que las causas se deben a razones diversas, cuando todos los partidos políticos a excepción de Morena en el llamado “Pacto por México” aceptaron que la reforma hacendaria y la energética serían la solución a todos nuestros problemas económicos y a la asunción de este fracturado país a los niveles más altos de toda nuestra historia. En su momento, opugnamos este oprobioso encuentro de lloricas puñeteros, desleales y agachones, a través del amparo 70/2014 del Juzgado Octavo de Distrito en materia Administrativa del Primer Circuito, y que nos fuera admitido a trámite, siendo el quejoso Don Manuel Bartlett Díaz, sustanciado el amparo en cita como litigante el que esto escribe, procedimiento en donde de cierto, la mano de presidencia orquestó en intromisión grosera ante el Poder Judicial Federal (magistrados de Tribunal Colegiado de Circuito y Primera Sala de la SCJN) según nos lo fue trascendido por diversos funcionarios públicos del Poder Judicial federal que compartían la lucha del Senador Bartlett en contra de la reforma energética, oprobio nacional, y que lamentablemente yo no puedo asegurar por no constarme a ciencia cierta; lo anterior con independencia de que el senador Bartlett sí lo ha afirmado desde la tribuna del Senado.

Decía que, se hace menester recordar aquellas palabras salidas de una voz nacionalista, de quien como verdadero miembro del PRI defensor de las causas populares –que no del PRIAN–, se expresara de esta manera aquel 27 de septiembre de 1960, cito textual:

Compatriotas:

Al tomar posesión la nación mexicana de la Compañía de Luz, se consuma un largo esfuerzo desarrollado por el pueblo de México para tener en sus manos la energía eléctrica que en el país se produce por manos de mexicanos.

La nacionalización de la energía eléctrica es una meta alcanzada por el pueblo en el camino de la Revolución.

Siempre hemos sostenido que alcanzar una meta debe ser punto de partida para más importantes realizaciones, y ahora invitamos al pueblo de México a que, en posesión de su energía eléctrica, acreciente su industrialización para llevar a los hogares de todos, los beneficios de la energía eléctrica y los de la industrialización.

Hemos de velar todos porque la industria eléctrica en México se maneje con la mayor limpieza, para que todos sus beneficios sean para el pueblo y sólo para el pueblo. Y todos estaremos atentos y vigilantes para señalar con índice de fuego y para castigar en forma adecuada a quienes falten a la lealtad que deben a la patria y al pueblo.

No habrá en la industria eléctrica ni merinos ni ladrones, porque contamos no sólo con la energía del gobierno, que habremos de poner en juego, sino con la lealtad de los trabajadores electricistas, que habrán de ser soldados permanentes en la vigilancia de los intereses del pueblo.

Confiamos en su esfuerzo y en su patriotismo para responderle a México que su industria eléctrica se manejará bien, en beneficio del país; honestamente, en beneficio del pueblo; esforzadamente, en beneficio de México.

Y en esta ocasión en que se cumple una etapa más, podemos afirmar: México es cada día más soberano, cada día más libre, cada día más independiente, por el esfuerzo de ustedes, por el esfuerzo de todos los mexicanos.

¡Adelante… México es nuestro!

Espero que finalmente, en un análisis ponderativo, aquellos sabelotodo dejen de insistir que la “reforma energética” no es la responsable de esta crisis que se ha convertido en un flagelo doloroso para millones de mexicanos. Lo digo sin acritud, ¡pero lo digo!




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