Un recorrido por pueblos y lugares volcaneros

El sábado pasado, como parte del V Simposio sobre el Parque Izta–Popo, se llevó a cabo un recorrido de campo que dio inicio en San Pedro Cholula y remató en San Andrés Calpan. Más de 100 personas en 10 vehículos visitaron los depósitos volcánicos del Popocatépetl e Iztaccíhuatl, bajo la experta explicación de la doctora Ana Lilian Martin del Pozzo, investigadora del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y discutieron los aspectos biológicos, sociales y arqueológicos con investigadores del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder) de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) y de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM.

En uno de los puntos de la cantera en la que se explota el derrame lávico localizado entre Xalitzintla, San Nicolás de los Ranchos, Nealtican, San Juan Tianguismanalco y Atlimeyaya, Martin del Pozzo informó a los asistentes que este enorme cuerpo de magma solidificado se produjo no desde el cráter principal del Popocatépetl, sino desde un conducto denominado cráter adventicio, localizado dentro de la masa de roca andesítica. La experta dio multitud de datos sobre esta manifestación eruptiva, entre ellos que ocurrió entre dos grandes episodios eruptivos del Popo, fechados uno hace unos 2 mil 200 años, y el otro hace unos mil 100, por lo que debajo de la lava se encuentra un depósito de piedra pómez del primer episodio y arriba el ocurrido hacia el año 800 de nuestra era. Agregó que bajo esta monumental capa de lava se encuentran vestigios de cerámica, surcos agrícolas y otros restos de productos humanos, lo que indica que la actividad del volcán sepultó asentamientos prehispánicos unos 200 años antes del inicio de la era cristiana. Hay vestigios de esa misma época, como sabemos, debajo de la capa de pómez –que en la localidad llaman xaltete y en las ciudades cacahuatillo– que se encuentran justo al lado del derrame lávico.

Aurelio Fernández, director del Cupreder, agregó que este cuerpo rocoso mide unas 9 mil hectáreas y que constituye una esponja de la mayor importancia para la parte oriental de los volcanes, porque con el agua que recarga en el acuífero y con la que emite por Atlimeyaya –unos 2 mil litros por segundo– se abastece cerca de un 25 por ciento de los habitantes de Puebla capital y su zona conurbada, Atlixco y todas las poblaciones de esta vertiente; sin embargo, agregó, “la acelerada explotación de la cantera está poniendo en riesgo este sistema de captación y no hay quien regule esta actividad, entre otras cosas porque produce grandes beneficios a los presidentes municipales, quienes cobran a cada camión por sacar el material”. Habitantes de Nealtican, entre ellos algunos canteros, señalaron allí mismo que el presidente cobra 20 pesos a cada camión que sale con piedra o xaltete y que son casi 100 por día.


El doctor en biología Gerardo Cruz Flores, representante de la red de investigadores del Parque Izta–Popo e investigador de la FES, añadió las características del suelo y la vegetación y la importancia como ecosistema de estos lugares llamados “malpaís”.

Los miembros del Comité de Defensa de la Tierra y el Agua de Nealtican ofrecieron fruta y elotes asados y cocidos a los integrantes del recorrido, e informaron, junto con personal del Cupreder, del problema que la instalación de gasoducto que compone el Plan Integral Morelos representa para los habitantes de Tlaxcala, Puebla y Morelos, e informaron de la situación jurídica en la que se encuentra la resistencia social.

En la parada que se hizo en el cerro de Tlalmimilolpa, a un costado de Xalitzintla, nuevamente la doctora Martín del Pozzo explicó la dinámica eruptiva en relación a la geomorfología de esa población y los peligros que representa. Se visitaron las casas y el auditorio que fueron construidos en el gobierno de Mario Marín, pero que nadie nunca habitó.

La visita remató en Calpan, donde los investigadores adquirieron chiles en nogada dentro de la feria del lugar, y los carteles de sus ponencias fueron exhibidos en el ex convento franciscano. La investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México dio una conferencia a los pasantes en la feria y se hicieron relatos de las conclusiones de las mesas que un día antes se celebraron en el edificio Carolino de la Universidad Autónoma de Puebla.