Un hilo a la raíz más honda

Mis dedos retorcidos no dibujan,
aunque como Tántalo en cada poema copio
una flor parecida a tu cáliz de pétalos
con sus labios múltiples,
de mujer bejuco. Tejo con la enredadera
mi destino. Y yerro y borro para volver a la flor
a libar su jugo de lucidez: licor de los desesperanzados,
de los que no se urgen de casa propia sino de campos,
tierras de humedal,
resquebrajaduras de la naturaleza recargadas de trigo:
cañadas con frutas, ríos de peces, ciudades inundadas,
monstruosamente bellas
cuando desecan a gotas el deleite,
de saliva cambiada entre de mujeres y hombres
que habitan la ciénaga de donde emergen,
iguales a dioses, sus hijos.
La flor con sus pétalos levanta banderas
y las zarandea para que una diga hola
otra ven, una más soy tuya
y más allá amémonos cantarán sus capullos.
Milagro lingual,
LETRONES
que se cuelan
por el tallo
UN
HILO
A
LA
RAÍZ

MÁS
HONDA
a la causa del deletreo de mis rodeos
para entrar en ti, extendiendo el agua de los cuerpos
para inseminarnos, fértiles, tiernos, abrigados por la noche subterránea
la que provocó en mi ocio, en la soledad en llamaradas
que un oboe excitara al verso
a crear como flor del limo:
LA VOZ
HARMONIOSA,
ECO
DEL AMOR.

 

Ricardo Landa, 1994- 2012. Imagoema. Blog:htps://elrojodelalengua.wordpress.com