Turbulencias en Morena

En virtud de que la estructura orgánica de Morena deja mucho que desear, el comportamiento de sus miembros se asemeja al de los factores que dan vida a la teoría del big bang: en ocasiones se atraen y en otras se repelen.

La relación entre los militantes históricos y los de más reciente afiliación tiende a ser un elemento de explicación de las divisiones, aunque no el único.

Por ejemplo está el caso de Claudia Rivera Vivanco, una de las fundadoras del partido izquierdista, quien ha expresando en todo momento independencia respecto de los cuerpos dirigentes locales, entre los que solo Gabriel Biestro Medinilla parece un elemento originario del Morena.


A media campaña, esos liderazgos filtraron acusaciones, algunas bastante serias, contra la ex secretaria de Diversidad Sexual del Comité Directivo Estatal y hoy alcaldesa electa de la ciudad de Puebla. Recientemente Rivera, evidentemente sin consultar al grupo dirigente del partido en Puebla, decidió reunirse primero con Luis Bank –de hecho ya se verificó el segundo cónclave– y luego con José Antonio Gali, actuando ya como representante social y no partidista.

El pasado viernes, Luis Miguel Barbosa Huerta dio a conocer que Biestro será el jefe de la bancada del Morena en el Congreso local. La verdad es que se esperaba que dicho cargo recayera en José Juan Espinosa Torres, tanto por su experiencia legislativa y política como por el papel que ha jugado en estos días que, desde la izquierda y un amplio espectro social dentro y fuera de Puebla, se reclama el fraude electoral.

Una pregunta que surge aquí es por qué Barbosa designa al jefe camaral, pues no tiene cargo en el partido ni se ha resuelto su triunfo y aunque se resolviera, no le corresponde, pues se estaría incurriendo de facto en una revoltura de poderes.

También en estos días, Claudia Rivera, quien se ha convertido en un importante factor de la ecuación, declaró con firmeza que a Barbosa le cometieron fraude, pero dejó claro que ella ha sido elegida como presidente municipal de la Angelópolis y, por ende, tiene que cumplir con esa investidura.

¿Qué preferirá Rodrigo?

Ahora que se da por hecho que Rodrigo Abdala Dartigues será el coordinador estatal para Puebla del gobierno federal que encabezará Andrés Manuel López Obrador, no resulta ocioso preguntarse qué le resultaría más fácil en su futura gestión al diputado: tratar con Martha Érika Alonso Hidalgo –de quien ya se sabe qué esperar– o con Luis Miguel Barbosa Huerta, con quien ya tuvo un severo encontronazo por la designación de representantes de casilla del Morena.