Tres comerciantes lesionados, el saldo de violento desalojo en el municipio de Amozoc

Tres comerciantes lesionados fue el saldo que dejó la mañana de este domingo el desalojo violento que estuvo a cargo de la Policía Municipal de Amozoc, luego que los vendedores intentaron instalarse en el primer cuadro de la localidad, informó el dirigente de la agrupación 15 de Septiembre, José Armando Sánchez Vélez.

El líder de los comerciantes expuso que más de 200 vendedores se niegan a trasladarse al nuevo mercado local que se construyó en la entrada del municipio, debido a que este lugar se encuentra a espaldas de dos centros comerciales a lo que se les privilegió por ubicación.

Se trata de la tienda de la transnacional estadunidense Wal Mart Bodega Aurrerá y Coppel.


A esto se suma –refirió– que detrás de ambos inmuebles se construyó el nuevo mercado, posteriormente el estacionamiento y, hasta el último, en un reducido espacio, con una sola entrada, está la explanada para los tianguistas.

“Esta posición no nos satisface, porque las ventas se vendrían abajo y porque no contamos con un espacio digno, y sólo hay una entrada al lugar de seis metros de ancho, donde no pueden circular nuestros camiones”, indicó.

El comerciante argumentó que si los agremiados de la 15 de Septiembre se trasladan a dicha plancha, estaría perdiendo más de 50 por ciento de las ventas programadas para esta temporada decembrina, la más esperada del año.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 6 horas de ayer, cuando un centenar de comerciantes se trasladaron con sus vehículos y carga a la calle 3 Oriente, entre 3 y 5 Sur, para instalarse como cada domingo.

Sin embargo, los agraviados explicaron que a los pocos minutos arribó la Policía Municipal de Amozoc, para desalojarlos del área y sin presentarles una orden de por medio, de donde resultaron lesionados tres vendedores, entre ellos, Esteban Molina.

Además, agregaron que los policías los despojaron de sus pertenecías, como celulares y dinero en efectivo.

Informaron que los uniformados arguyeron que por órdenes de la alcalde Rosa Elba de Ita Marín no podían vender en la calle, donde lo vienen realizando desde hace 30 años, ni en otro lugar público de la localidad.

Sánchez Vélez expuso los vendedores decidieron reagruparse en un predio particular, ubicado en el Barrio de Santo Ángel, hasta donde fueron perseguidos por la Policía local.

Esta situación, comentó, viola las garantías y derechos de los comerciantes, por lo que este lunes se trasladarán a la capital poblana, para interponer la tercera queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, donde quede asentado las vejaciones de las que son objeto.