TRABAJO INFANTIL

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer este martes los resultados del Módulo de Trabajo Infantil (MTI) 2017 que considera como universo de estudio, a la población de 5 a 17 años en México. El estudio ubicó a Puebla como el segundo estado del país con la tasa más alta en el rubro de ocupación no permitida, es decir, por debajo de la edad mínima para trabajar de acuerdo con la reforma constitucional, con una medición del 11.9 por ciento del total de la población de 5 a 14 años.

Entre las situaciones más oprobiosas para la sociedad mexicana en lo general y para la poblana en lo particular, destaca la explotación laboral de infantes, porque no puede llamarse de otra forma al trabajo de menores.

Muchos pueden ser los factores de esta calamidad, pero sin duda alguna la marginación, la desigualdad y la pobreza, son elementos que seguramente inciden en la mayoría de los casos en los que los niños, que deberían estar en la escuela y dedicar su tiempo libre al esparcimiento, tienen que emplearse para cooperar en la manutención de los hogares.


Puede haber infinidad de situaciones: menores de edad en situación de calle, que se encuentran en la llamada economía informal, pero hay otros tantos que luego de sus actividades escolares, tienen también que salir a la calle a fin de buscar un sueldo que ayude a paliar su dramática situación de sobrevivencia.

Las autoridades deben atender este problema de inmediato, pero su responsabilidad no es exclusiva, también la sociedad debe abocarse a la solución, no solo porque el trabajo de niños es inaceptable en el presente, sino porque seguramente tendrá consecuencias catastróficas en el futuro.