Tortuguismo impide que se haga justicia a víctima de violencia de género

Tehuacán. Con un retraso marcado se atienden los asuntos en el Centro de Justicia para las Mujeres, el tortuguismo es tal que hay carpetas de investigación que se iniciaron en enero y hasta el momento ninguno de ellos se ha judicializado, lo que provoca que las víctimas pierdan confianza en la justicia y en las instituciones que les bridan acompañamiento para denunciar a sus agresores.

María de Lourdes Silva Espíndola, directora del Instituto Municipal de la Mujer, dio a conocer que de todas las carpetas de investigación que se han iniciado, por mujeres que fueron atendidas en esa dependencia, ninguna se ha judicializado, lo cual demuestra que de nada sirve tener un centro de justicia específicamente para las mujeres.

El motivo, dijo, es que simplemente se cambió de sede al Ministerio Público que recibe las denuncias, pero el procedimiento es el mismo, pues en Tehuacán el personal de ese centro no tiene facultades para decidir si un caso ya está listo para judicializarse, de modo que lo remiten a la sede central de la FGE donde tienen que dar el visto bueno caso.


Los peritos también son los mismos que antes atendían esos asuntos, sus dictámenes llegan a tardar semanas y hasta meses. Un dictamen médico por violación lo emiten en 15 días, cuando se trata de resultados que deben estar de inmediato para de ese modo acelerar la integración de la carpeta y perseguir al responsable, pero con esa tardanza se le da tiempo a los victimarios de huir.

María de Lourdes lamentó que solo haya sido un espejismo la promesa de que con ese centro la atención a las mujeres víctimas de delitos sería mejor, hay caso en los que parece que se está peor.

Con ese tortuguismo con el que se trata a delitos como violación, violencia de género o violencia familiar, expuso, las víctimas llegan a sentirse totalmente desamparadas y pierden la confianza en las instituciones, aun cuando es en una sola donde no se les da la importancia que merecen.

Hay quienes ya dejaron de acudir al instituto, incluso ya no responden el teléfono, porque piensan que su caso quedó en el olvido y que el agresor va a seguir libre, lo cual es lamentable porque es mucho el esfuerzo y la inversión que se ha hecho para lograr que las mujeres se decidan a alzar la voz y denunciar, enfatizó.

Silva Espíndola recalcó que el año pasado fueron muy pocas las víctimas de violencia de género que se armaron de valor para demandar a sus agresores, por lo cual se emprendió una campaña que este año dio resultados, pero por la falta de compromiso de las autoridades encargadas de impartir justicia, es probable que exista un retroceso en la materia.