Topes de campaña de Puebla impiden proselitismo: Arturo Sánchez

El ex consejero del Instituto Federal Electoral (IFE) Arturo Sánchez Gutiérrez reprobó los topes de campaña que se fijaron en Puebla para los candidatos a diputados y presidentes municipales, porque son tan bajos que impiden a los partidos realizar proselitismo. Para el especialista en materia electoral, el error es resultado de aprobar reformas electorales a nivel estatal que se copian del ámbito federal sin analizar sus implicaciones ni el contexto de Puebla. Arturo Sánchez realizó ese análisis durante el foro “Perspectivas del Proceso Electoral en Puebla 2013”, en el que participó como ponente. La reforma a la que hizo referencia el actual investigador del Colegio de México y profesor del ITAM la aprobó el Congreso del estado por iniciativa del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, en 2011, y en ésta se incorporaron nuevas variables sociales a la fórmula de topes de campaña, entre las que se encuentran grado de marginación y número de habitantes por municipio y distrito. La nueva fórmula redujo el margen de gasto de los partidos políticos y coaliciones en más de 20 por ciento, ya que de manejar un tope global de 61 millones 460 mil pesos en la elección local de 2010, este año lo ubicó en 47 millones 800 mil pesos. La disminución impactó en la mayoría de los municipios que son cabeceras distritales, donde la baja es superior a 80 por ciento, destacando el caso de Puebla debido a que los abanderados tuvieron un límite de gasto en esta campaña de un millón 733 mil pesos, cuando en 2010 fue 10 millones 271 mil pesos. El tema se abordó en la sección de preguntas y de respuestas del foro que organizó el Instituto Electoral del Estado, donde Arturo Sánchez señaló que es un error que los estados copien las reformas federales porque tienen características tan distintas entre sí que es imposible imponer un mismo modelo. Ejemplificó con el caso de Chihuahua y Oaxaca, donde las distancias entre municipios son tan grandes que los candidatos se tienen que trasladar en aeroplano o destinar varios días a la visita de una región para entrar en contacto con un mayor número de electores.