Tiene que ser pareja, pero no igual

Tiene 18 años, “casi 19”, aclara. No practica ninguna religión pero la bautizaron e hizo su primera comunión por presión de sus abuelos. Quien la cuidó desde bebé fue su hermana mayor, ya que su madre se separó de su marido y tuvo que trabajar para alimentar a la familia y no tenía tiempo para atender a ninguno.

Es una chamaca reflexiva, observadora, serena, consciente y afectuosa. Quiere mucho a sus hermanos y, a su madre, la adora. Tiene sus propias ideas a través de sus propios razonamientos y observaciones. En una conversación le pregunté qué pensaba del aborto:

–Estoy a favor del aborto porque he visto cómo desde la primaria mis compañeras quedaban embarazadas y les cambia la vida; sus papás las obligan a atender al niño y yo veía cómo los maltrataban. Eso me daba mucho dolor. Y tengo una vecina que tiene 4 hijos: el mayor de 8 años; ella tiene 22 ¡y no trabajan ni ella ni el marido! Viven de lo que pueden y todos en un cuarto; dice que se esperan a que los niños se duerman para tener sexo, ¡pero el niño mayor ya se le echa encima a las niñas y les mete la mano en el calzón¡ Por eso estoy a favor del aborto.


–¿Y de la prevención de embarazos y de las enfermedades?

–Pasa algo que los adultos no se dan cuenta: tener tanta información como hoy, no hace que lo sepas todo por lo que no es suficiente; además, las mujeres tenemos la libertad sexual que queremos y decidimos como usarla, pero las chavas que se acuestan con varios tienen que ser las mejores para no embarazarse, y si se embarazan, que sepan de quién es el hijo. Los hombres con el pretexto de que no saben si es su hijo, huyen, y ellas se quedan con el problema. Es algo muy desequilibrado entre unos y otros porque no somos iguales. Opino que cada quién haga con su cuerpo lo que quiera pero no es lo mismo el hombre que la mujer; la educación sexual con derechos y responsabilidades, tiene que ser pareja, pero no igual. Eso no lo toman en cuenta las campañas de educación sexual: no es lo mismo ni tan siquiera entre mujeres: para dirigirse a una niña de 10 años que una de 20 años; todas tenemos relaciones pero no todas somos capaces de entender los riesgos de tener sexo. Hay que explicar con palitos y bolitas las consecuencias: cómo se contagia el SIDA, que conozcan sus cuerpos para darse cuenta si ya tienen alguna enfermedad o están embarazadas. Ese es el problema, y lo peor es que son la mayoría. Repito: La educación sexual, con derechos y responsabilidades, tiene que ser pareja pero no igual; eso es lo que no toman en cuenta los adultos.

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