Tamakepalis: acompañamiento de comunidades desastradas

Casa de bambú entregada con apoyo de la madrileña Palmira Mercadal ■ Foto Aurelio Fernández

Han transcurrido casi ocho semanas desde el sismo del 19 de septiembre y el desastre continúa. Como siempre ocurre. Ahora se caracteriza, desde el punto de vista material, por la carencia de viviendas y condiciones de servicios urbanos. La iniciativa Tamakepalis, integrada por la cooperativa indígena Tosepan Titataniske y las instituciones de la UAP Centro Universitario de Participación Social (CUPS) y el Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder), no han dejado de acudir a las comunidades elegidas para acompañarlas en el proceso de recuperación.

Siguen construcción de casas provisionales del bambú
Siguen construcción de casas provisionales del bambú

Estas localidades son las más próximas al cráter del Popocatépetl, en la parte sur: Santa Cruz Cuautomatitla y San Miguel Tecuanipa, municipio de Tochimilco, que se encuentran a 2 mil 450 y 2 mil 100 metros de altura sobre el nivel del mar, respectivamente. Una parte central del trabajo es determinar la forma en que las comunidades se organizan y acoplarse a esas costumbres para que el proceso de acompañamiento sea eso y no una imposición externa. En ambos casos esto se ha logrado. Tecuanipa continua en una labor titánica para quitar la tierra del cerro que se desplomó sobre su manantial, y hay un gran esfuerzo familiar por conseguir agua para todos los días. La Comisión Nacional del Agua y el Sistema Operador de Agua Potable han empezado por llevar material para restituir las líneas de conducción que fueron cortadas por el temblor.

Tecuanipa, van por agua porque tienen colapsado el manantial
Tecuanipa, van por agua porque tienen colapsado el manantial

El sábado y el domingo pasados brigadistas de la Facultad de Arquitectura y del Colegio de Geografía de la UNAM se sumaron a la iniciativa y recorrieron las calles para completar el croquis de la comunidad, marcando en el plano todas las viviendas con daño total o parcial para determinar cuántas casas requieren ser reconstruidas y cuantas reparadas. En ambos pueblos se ha detectado una importante diferencia entre las que fueron censadas por los enviados de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y las que registran los levantamientos hechos por estos especialistas en compañía de representantes comunitarios.


La casa–escuela

Casa de David y Juan Montiel, la que más reciente entrega
Casa de David y Juan Montiel, la que más reciente entrega

En Cuautomatitla, la Tosepan Titataniske ya ha erigido 10 casas provisionales de bambú. Es tal la aceptación de ellas que unas 100 personas han solicitado que se les construya una, aunque no tengan daños. El acuerdo de Tamakepalis es que ya se empiece con la construcción definitiva, por lo que solo se construirán algunas más de carácter temporal. Desde el 4 de noviembre, cuando el arquitecto de la UNAM Carlos González Lobo impartió un taller con maestros de obra y albañiles de la comunidad, se acordó empezar la construcción de la primera casa definitiva, que servirá a la vez para que los constructores directos del pueblo, los que han hecho las viviendas recientes y harán las próximas, se capaciten en la estructuración de casas suficientemente fuertes como para resistir el próximo sismo. El comité para la reconstrucción ya eligió, a partir de los criterios preestablecidos, el solar en el que se hará esta nueva vivienda y en la que los constructores verán los métodos convenidos, y la familia que no tiene hogar –formada por una pareja de padres y cuatro niños pequeños– aceptó gustosamente la propuesta de que en su predio se haga esta novedosa casa–escuela.

No serán tan provisionales

Queda claro a quienes conocen el proceso de construcción de viviendas provisionales que estas serán utilizadas hasta que el bambú no aguante más. Las personas están muy contentas con ellas, no solo porque ya tienen un techo donde pasar la noche y habitar, sino porque es un espacio muy agradable. Las mujeres demuestran ese gusto cuando toman posesión de ellas colocando inmediatamente en el contorno de su nuevo hogar, como pica en Flandes, macetas con malvones, geranios y otras flores. La belleza de la edificación se ensancha con ello, y la sensación de ternura que los promotores de la iniciativa tienen es inmediata.

David Montiel toma posesión de una casa de bambú. Al fondo, la barraca que habitaba.
David Montiel toma posesión de una casa de bambú. Al fondo, la barraca que habitaba.

Los beneficiarios debieron participar preparando su terreno, instalando las bases que recibieron, los tubos de bambú o, si pudieron, dejando un piso de cemento. En pocos días le hacen el acabado interior que consiste en un revestimiento de cemento o barro en las paredes, para evitar la entrada de aire, y la puesta de tablas u otros materiales en los espacios que no son cubiertos con las planchas trenzadas de bambú.

El comedor

Las que cocinan en el comedor de Cuautomatitla
Las que cocinan en el comedor de Cuautomatitla

En el enorme patio de la presidencia auxiliar se ha instalado un comedor para los damnificados y quienes llegan a ayudar a Cuautomatitla. Las comisiones existentes en la comunidad –la de la escuela primaria, la del agua, la de la presidencia, etcétera– se reparten los días y cada una comisiona a quienes hacen la comida, la ponen en las mesas, lavan los trastes y recogen cuando acaban. Desde los primeros días funciona y únicamente suspendió el servicio los días de muertos. Sorprende la eficiencia del trabajo de cualquiera de las comisiones y la delicia de los alimentos.

Los alfabetizadores

Cuando la UAP suspendió clases por tener sus edificios dañados, el CUPS trabajó en las comunidades todos los días. Ya en clases no han faltado ningún fin de semana. En Santa Cruz han colaborado activamente en el derribo de casas con daño total, en el levantamiento de censos, en la distribución de ayuda. Con esas camionetas que llevan las letras del abecedario en los costados van de un lugar a otro. Es curioso que cada vez el porcentaje de mujeres es superior al de hombres. Como siempre.

Siguen construcción de casas provisionales del bambú
Siguen construcción de casas provisionales del bambú

Solidaridad de todos lados

Una pareja de hispanos –Palmira Mercadal, madrileña, y Antonio Martínez, barcelonés– visitó la comunidad el sábado pasado para conocer de cerca el lugar y los procesos que dieran certidumbre al donativo que han reunido entre amigos. Quieren determinar con exactitud dónde llegará su ayuda y dudan si entre la construcción de una casa de bambú –una más a las que la Tosepan pueda construir– o aportar una parte de la casa–escuela. Es igual, les dicen los organizadores de Tamakepalis; lo importante es la contribución que puedan hacer y el gesto de solidaridad con los damnificados. Así como ellos, muchos grupos de mexicanos y extranjeros han hecho donativos. Los hubo de Inglaterra, Alemania, Estados Unidos; los hubo individuales o de agrupaciones formales o, simplemente, de grupos de amigos. Se han hecho funciones teatrales y dos iniciativas muy significativas: la revista El Chamuco ha puesto a la venta el número de fin de año por internet y la mitad de la venta se dará al proyecto; Guillermo Briseño y el grupo El azul de las sirenas ha grabado una canción titulada Un aplauso al corazón, y la gente puede copiarla de youtube haciendo una cooperación. El próximo viernes 17, a las 17:30, en el Museo Nacional de Culturas Populares, en Coyoacán, El Chamuco ha organizado la celebración de su décimo aniversario y esa ocasión servirá para que Briseño y las sirenas presenten en vivo la canción. Entonces todo esto servirá para recaudar fondos para realizar las muchas tareas que son necesarias.

El terreno elegido para edificar la casa-escuela. Don Francisco Aguilar es le beneficiario y está acompañado por Samuel Contreras, de Cupreder.
El terreno elegido para edificar la casa-escuela. Don Francisco Aguilar es le beneficiario y está acompañado por Samuel Contreras, de Cupreder.

Hay grandes instituciones interesadas en contribuir en el proyecto, que está en espera de mayores aportaciones porque el problema no se reduce a las casas. No existe un sistema de agua potable, al drenaje se arroja inadecuadamente pero, sobre todo, los suelos tienen una gran inestabilidad estructural. El próximo miércoles visitarán el lugar expertos de la UAP y la UNAM para establecer las medidas geotécnicas que deben tomarse en beneficio de los habitantes de este lugar.

El desastre continuará aún un buen rato. Hay que entenderlo.