Talavera Cabaret comparte sus conocimientos con la Compañía Titular de Teatro del CCU

La compañía de teatro Talavera cabaret asegura que su trabajo no es algo menor. En el CCU han compartido sus experiencias como modo de enseñanza del género. Foto: facebook

La compañía Talavera Cabaret se ha propuesto hacer del mundo un cabaret. Ahora, a la par de sus funciones existentes en cartelera, ha enfocado sus esfuerzos a la enseñanza de este género teatral que ha sido soslayado e incluso denostado por la academia, no obstante llama a la formación de un ente teatral crítico, situado en su contexto, informado, sostenido en una actitud política, capaz de improvisar y de romper la llamada cuarta pared.

Durante una entrevista, Juan Munchi, Jorge Vértiz, Rubén Reyna y Jovanni Magaña señalaron que sus esfuerzos se dieron en dos rumbos: uno hacia el público en general y el otro con los integrantes de la Compañía Titular de Teatro del Complejo Cultural Universitario.

En ocho sesiones pusieron en práctica un método de enseñanza propio fundamentado en su experiencia personal y en los conocimientos brindados por profesionales del género como Tito Vasconcelos o Cecilia Sotres, por mencionar solo un par.


Además de compartir sus conocimientos con los profesionales del teatro, el taller tiene como finalidad el montaje de una pieza de cabaret para que dicha compañía tenga un espectáculo de este tipo en su repertorio.

Todo actor que se llame actor –afirman Reyna, Magaña, Vértiz y Munchi– deben de tener referentes del teatro de cabaret como herramienta, ya que su discurso es poderoso, pues hay investigación, una línea estética, música y dramaturgia.

Implica, abundaron, el que los actores estén al día, tengan una postura y se comprometan porque va más allá de una farsa, en la idea de que el teatro es falso, cuando no es así, pues es un teatro que se piensa y no es sencillo sino complejo.

Exponen que lo difícil, acaso, fue que los miembros de la Compañía Titular de Teatro del CCU, quienes ya traen estilos de actuación marcados y arraigados.

Mientras que el taller brindado de manera abierta tuvo una convocatoria de seis personas, todas ellas con el deseo de aprender algunos de las herramientas de este género e, incluso, genere otros discursos distintos a los que aborda Talavera Cabaret.

Se trata –expusieron– de estar formando nuevos cuadros, nuevas compañías, nuevos referentes del cabaret en Puebla. Distinguieron que en este grupo fue evidente sus ganas de aprender y experimentar, no obstante les costó un poco de trabajo “entrar en el juego de la ficción”.

A la par de enseñar, distinguieron que este tipo de ejercicios académicos les han permitido a ellos, como compañía y de manera individual, aprender de sus propios estudiantes.

“Queda claro que no es un teatro fácil que está hecho sino que existen una serie de reglas que se tienen que sacudir así como hay preguntas que tienen que ser respondidas a la par de que se tienen que despojar de los estigmas que dicen que el cabaret es un género menor o ni siquiera es un género”, consideró Munchi.

Por último, el también coautor de las obras de Talavera Cabaret, afirmó que al cabaret hay que disfrutarlo porque si no “el cabaret no se hace, no pasa”.