Sin la presencia de Anaya y sin dirigentes nacionales, MEAH cierra campaña

Sin la presencia del candidato presidencial, Ricardo Anaya Cortés, ni de ninguno de los líderes de los partidos que forman parte de su coalición, Martha Erika Alonso Hidalgo, postulante a la gubernatura por Puebla al Frente, cerró este mediodía campaña en el estadio Ignacio Zaragoza, de la capital estatal, prometiendo un gobierno que resuelva los problemas con respeto y diálogo.

La abanderada de la alianza PAN-PRD-MC-Panal-Compromiso por Puebla-PSI también se comprometió a establecer una administración pública cercana y sensible a las necesidades de la gente.

Alonso Hidalgo, señaló, que su proyecto de gobierno tiene políticas públicas diseñadas para resolver las principales demandas de los ciudadano: seguridad, educación, salud, economía familiar y adultos mayores.


“Quiero ser gobernadora de Puebla porque estoy convencida que podemos escribir una nueva historia, con un gobierno más humano y sensible a las necesidades de cada uno de ustedes. Una historia donde los protagonistas sean los ciudadanos”.

El evento fue sumamente breve: no duró más de 45 minutos y solo tomaron la palabra Alonso Hidalgo y el candidato a la presidencia municipal de la Angelópolis, Eduardo Rivera Pérez.

El abanderado a la alcaldía en su arenga dio por descontado que cualquiera de los aspirantes a la titularidad del Poder Ejecutivo Federal, incluido su correligionario Anaya Cortés, pueda resolver las cuestiones de la localidad: “Sea quien sea el que gane la presidencia de la república, no va a solucionar los problemas de Puebla, solo Martha Erika Alonso y Eduardo Rivera pueden solucionarlos”.

El recinto fue llenado por prosélitos que recibieron sombrillas, gorras, playeras y otros enseres propagandísticos, pero no hubo desbordamientos, pues hubo algunos lugares que quedaron vacíos y había gente afuera que bien pudo llenarlos.

El ambiente tampoco tuvo la festividad acostumbrada de un acto de campaña del Partido Acción Nacional (PAN) e incluso, como ya había sucedido en otros mítines de Alonso Hidalgo, hubo gente que comenzó a marcharse cuando ella apenas comenzaba su discurso.