Sin acreditar el delito, Fiscalía mantiene a Sosa Álvarez desde hace 2 años en prisión

Por la mañana, padres, familiares y amigos de Paulina Camargo realizaron una manifestación frente a las oficinas del Poder Judicial en Puebla ■ Foto José Castañares

Tras ganar cuatro amparos por falta de pruebas en su contra y evidenciar la posible “fabricación” de delitos en el sexenio morenovallista, el ex universitario José María Sosa Álvarez ha pasado 2 años y siete meses en el penal de San Miguel, en la ciudad de Puebla, acusado del feminicidio de Paulina Camargo Limón, quien desapareció con cuatro meses de embarazo en 2015.

Desde entonces, la autoridad judicial en Puebla se ha negado a acatar el fallo de la justicia federal que pide la liberación inmediata de Chema –como mejor lo conocen–, debido a que confesó su culpabilidad bajo tortura.

Este jueves, magistrados del Segundo Tribunal Colegiado confirmaron el amparo número 298/ 2017 concedido al universitario por los delitos de homicidio y aborto.


La defensa a cargo del abogado Gerardo García Pérez estimó que podría salir en los próximos 10 días, es decir a más tardar el martes 27 de marzo, cuando el caso retorne al juez Tercero de lo Penal y este defina su situación legal.

Sin embargo, estimó que el fallo sería favorable para José María Sosa, pues no lo pueden mantener en prisión sin haber cometido ningún delito.

Informó que los jueces federales desecharon tres pruebas presentadas por la defensa legal de Paulina Camargo Limón: la confesión del feminicidio, las manchas de sangre en la ropa del joven, y el video con fecha diferente donde presuntamente se lleva a la embarazada.

Las pruebas fueron desestimadas por inconsistentes y haber sido obtenidas bajo tortura, en el que incluso trascendió daban descargas eléctricas en los testículos al ex estudiante.

Chema estudiaba la carrera de Ingeniería Mecatrónica en la Universidad del Valle de México, campus Puebla, gracias a la práctica de taekwondo que lo mantenía como un atleta de alto rendimiento con una participación destacada en la Olimpiada Nacional en 2015.

Además de sostener un promedio académico de excelencia y ser reconocido también en varias olimpiadas de robótica.

Debido a las violaciones a sus garantías, la defensa del joven veracruzano interpuso en esta semana una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la cual fue admitida con el número de folio 1576/2017.

La finalidad es que el organismo internacional emita una recomendación a la Fiscalía General del Estado de Puebla, a cargo de Víctor Carrancá Bourget, por mantener recluido al ex universitario sin pruebas que lo inculpen.

Además se acreditó que José María confesó el presunto feminicidio, luego de ser torturado y violentado sus derechos humanos por parte de las dependencias gubernamentales a cargo de ejercer la justicia en Puebla.

También se determinó que la joven Paulina Camargo está desaparecida y no muerta, pues su cuerpo no ha sido encontrado desde el 25 de agosto de 2015, cuando fue vista por última vez.

Al salir de la audiencia celebrada este jueves a las 12 horas, el padre de Chema, el señor José María Sosa, dijo que la confirmación del amparo otorgado a su hija sustenta su inocencia.

Acusó que la Fiscalía General del Estado no pudo acreditar la versión de que el cuerpo de Paulina Camargo se había desintegrado en el relleno sanitario, e intentó sin éxito culpar a su hermano de ser cómplice en la desaparición de la joven.

Por la mañana, padres, familiares y amigos de Paulina Camargo realizaron una manifestación frente a las oficinas del Poder Judicial en Puebla.

La madre de Paulina, María del Rocío Limón Maldonado, hizo un llamado a la sociedad para manifestarse afuera del Tribunal, a fin de exigir que el señalado no sea puesto en libertad.

“Estamos aquí porque hoy se resuelve el amparo interpuesto por José María Sosa, asesino confeso de mi hija Paulina”, informó.

En entrevista, dijo que el reclamo de la familia y amigos es que haya justicia a dos años y siete meses de su desaparición.

–De fallar el Tribunal a favor de José María, ¿estaría impugnando el resolutivo? –se le inquirió.

–Esta situación sería devastadora si sucediera. Haremos todo lo que la ley nos permita hacer para evitarlo.

“Ahora no tengo cabeza para pensar en ello, es algo que no me cabe. Sé que existe la posibilidad, pero no la entiendo”, externó.

Al final, la mujer no descartó que si esta situación procediera, la defensa legal de su hija interponga una impugnación al fallo del Tribunal, pues argumentó que fueron desechadas tres pruebas fundamentales en contra del inculpado.