Silencio, fue lo que caracterizó al Revolucionario Institucional a lo largo de la jornada electoral de ayer

Ayer no hubo concentración masiva frente a las oficinas del Comité Directivo Estatal (CDE) ubicado en la Diagonal Defensores de la República, incluso se pudo circular libremente por esta vía pues no había ni un solo priista festejando la victoria que nunca llegó.

El silenció fue lo que privó en el Revolucionario Institucional prácticamente a lo largo de todo el 1 de julio, a pesar de que fueron numerosos los reportes de irregularidades y hechos violentos registrados en casillas.

Solo hubo tres momentos “clave” del tricolor y una sola denuncia pública para exhibir una supuesta operación emprendida por el Partido Acción Nacional para el acarreo de electores.


El primero fue a las 10 horas, cuando el candidato a la gubernatura, Enrique Doger Guerrero, llegó a votar a la casilla ubicada en el fraccionamiento La Hacienda.

Ahí hizo una somera declaración señalando la apertura tardía de casillas en zonas con antecedentes de violencia, como la Sierra Norte, además de tildar como “grave” el robo de boletas en Izúcar de Matamoros.

Desde esa hora y hasta las 4 de la tarde el partido publicó un tuit condenando el asesinato de su militante Fernando Herrera Silva, a quien privaron de la vida en la localidad de Acolihuia, perteneciente a Chignahuapan.

Pese al lamentable hecho que más tarde ascendió a dos víctimas mortales, no mereció a ningún dirigente convocar a una rueda de prensa para hacer los señalamientos respectivos.

En el inter, el equipo de prensa difundió una foto del estacionamiento de una tienda en Angelópolis donde se observaban taxis y camionetas formadas uniformemente y listas para el carrero a favor del partido albiazul, lo cual no pudo ser confirmado por esta casa editorial, ya que al arribar a ese lugar no había unidades.

Por la noche, alrededor de las 20:30 horas, apareció Enrique Doger, acompañado de su coordinador de campaña, Germán Sierra Sánchez; de Javier Casique Zárate, dirigente estatal del tricolor; de la secretaría general del partido, Isabel Merlo Talavera, y la delegada del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), María Esther Sherman.

Sin embargo, lo primero que ocurrió por parte del equipo de prensa del tricolor, fue recordar a los pocos reporteros asistentes que no se trataba de una rueda de prensa sino de la “lectura de un comunicado” en torno al desarrollo de la elección.

Menos de cuatro minutos le tomó al líder estatal fijar la postura del partido que dirige respecto al asesinato de dos de sus militantes, y mientras leía el boletín en el que tuvo varias equivocaciones al pronunciar algunas palabras, el candidato priista y la delegada no pudieron evitar reírse del dirigente.

Al final, ninguno de los priistas, incluyendo al presidente estatal y al abanderado tricolor, otorgó alguna declaración adicional, mucho menos se anticiparon a reconocer la derrota en las urnas.

–Candidato ¿Por qué no aceptar la derrota?

–Mañana, respondió escuetamente Doger mientras abandonaba el lugar donde tuvo el encuentro con medios de comunicación.

Llamó la atención que a este último no lo acompañó ningún candidato del PRI a un puesto de elección popular.

Fue así como transcurrió la elección para el Revolucionario Institucional a lo largo del día, sin nada que comentar, pese a los numerosos hechos violentos que se registraron prácticamente a lo largo de todo el día.