Si gana Martha Érika Alonso, el siguiente paso de RMV es ir por la dirigencia nacional del PAN

Luego de la elección del 1 de julio, el ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas tendrá dos rutas en su carrera política: la posibilidad de controlar la dirigencia nacional del PAN o ser visto como “el marido incómodo”, cuyo mal prestigio hundió a su propio grupo político. Todo estará en función de la victoria o la derrota de su esposa Martha Érika Alonso Hidalgo en la disputa por la gubernatura.

Si el 1 de julio la contienda por la titularidad del Poder Ejecutivo de Puebla favorece a Morena, sin duda alguna Rafael Moreno Valle Rosas será visto como “el marido incómodo” que llevó a su esposa Martha Érika a perder los comicios, toda vez que la candidata de la coalición “Por Puebla al Frente” nunca pudo sacudirse la imagen autoritaria de su cónyuge.

La encuesta que ayer publicó el periódico Reforma plantea con claridad que seis de cada 10 electores no están de acuerdo en que la gubernatura quede en manos de la esposa del ex gobernador Moreno Valle, siendo esta la principal razón por la cual Martha Érika Alonso nunca pudo alcanzar una amplia ventaja a lo largo de la campaña que está a punto de fenecer.


En este escenario, aunque Moreno Valle llegue sin dificultad a ocupar una curul al Senado por la vía plurinominal será visto como una parte fundamental del desastre electoral del PAN a nivel nacional. Es decir, compartirá culpas con Ricardo Anaya Cortés, el aspirante presidencial que nunca pudo competir contra Andrés Manuel López Obrador y acabó fracturando la vida interna del Partido Acción Nacional.

Pero si gana Martha Erika Alonso, entonces luego del 1 de julio habrá un Moreno Valle orondo que tendrá todas las posibilidades de influir en quien debe de sustituir a Ricardo Anaya en el dominio de la dirigencia nacional del PAN.

Moreno Valle será un senador muy poderoso, que se beneficiará de la debilidad que sufrirán todos los grupos tradicionales del PAN luego de la segura derrota del 1 de julio, en la lucha por la presidencia de la República y las gubernaturas de estados.

Tal vez el ex gobernador de Puebla no decida ser él mismo el próximo dirigente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, pero sí influirá de manera decisiva en quién puede ocupar esa posición.

Tendría la capacidad de aglutinar a las fuerzas del ex presidente Felipe Calderón, de Gustavo Madero y de varios gobernadores panistas, que tienen como común denominador sentirse agraviados por Ricardo Anaya Cortés, quien monopolizó el manejo del partido y la candidatura presidencial, para acabar fracasando en el intento de regresar al albiazul a Los Pinos.

El posible fraude electoral en Puebla

El panorama para Moreno Valle de aquí al día de los comicios, por ahora, se muestra complejo, ya que no está definida la contienda por la gubernatura, al existir un claro empate entre el morenovallismo y Morena.

Por encima de la propaganda de que la coalición “Por Puebla al Frente” está arriba en la intención del voto, lo cierto es hay una disputa cerrada con Morena, en la cual si se presenta una emisión uniforme de sufragios por todos los candidatos morenistas de entre 75 y 80 por ciento, entonces habrá una derrota del morenovallismo.

Sin embargo, si hay un amplio margen de voto diferenciado en Morena, superior a 25 por ciento, entonces podrá imponerse Martha Erika Alonso en la contienda por la gubernatura.

A ello obedece a que desde el morenovallismo se están haciendo todos los esfuerzos de inducir sufragios a favor de Andrés Manuel López Obrador, pero no a favor de Luis Miguel Barbosa Huerta, el aspirante morenista que ha puesto contra las cuerdas al grupo político de Moreno Valle.

Para nadie es desconocido que Rafael Moreno Valle Rosas tiene un aparato electoral con el cual es capaz de operar un fraude en los comicios, sin importar el resultado que originalmente se produzca en las urnas. El problema que enfrenta es que ahora no goza de impunidad para alterar la voluntad popular sin sufrir consecuencias en el orden judicial.

El eventual triunfo de Andrés Manuel López Obrador plantea que a partir de diciembre próximo un gobierno de Morena ya ejercerá el control de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, la cual seguramente tendrá como prioridad perseguir judicialmente a quienes hayan cometido ilícitos en la jornada del 1 de julio.

Tal situación podría acabar amarrando las manos a los alquimistas electorales del morenovallismo.