Sentencias de Israel Pacheco son mensajes intimidatorios del morenovallismo contra Doger

La sentencia que recibió Israel Pacheco es un mensaje intimidatorio contra Doger, uno de los priistas con posibilidades de ser candidato a la gubernatura. Foto: Esimagen

La repentina e irregular doble sentencia condenatoria –a 15 años de cárcel, sumando los dos fallos en su contra– que ha recibido en los últimos días Israel Pacheco Velázquez, el ex dirigente del sindicato del ayuntamiento de Puebla, tiene un tufo de que no son actos de justicia, sino se trataría por un lado de una venganza política; y por otro: un asunto de mandar un mensaje intimidatorio contra Enrique Doger Guerrero, actual delegado del IMSS y uno de los priistas con más posibilidades de ser candidato a la gubernatura del estado.

Pacheco Velázquez tendría que haber sido sentenciado por lo menos hace 17 meses y había muchas posibilidades de que saliera de prisión, toda vez que las pruebas en su contra eran débiles y por ilícitos no graves. Ahora los fallos condenatorios que ha recibido –por los delitos de enriquecimiento inexplicable, extorsión y privación ilegal de la libertad– no son del todo firmes, podrán ser combatidos en los tribunales federales.

Sin embargo, quedó claro que la intención del morenovallismo no es hacer justicia, sino tener el mayor tiempo posible en la cárcel al ex dirigente gremial como una manera de dar un escarmiento y al mismo tiempo, generar un control político hacia ciertos actores políticos del PRI.


Lo que resulta extraño es que las sentencias se emiten luego de que pasaron muchos meses en que los procesos penales en su contra no caminaban –ni para atrás, ni para adelante–, y ahora se generan –entre finales de noviembre y principios de diciembre– cuando está presente la coyuntura de elección de los próximos candidatos a la gubernatura.

Se sabe que la detención de Pacheco –ocurrida el 12 de abril de 2014– no se dio porque verdaderamente se hubieran buscado castigar los abusos y excesos que –en abundancia– cometió el ex dirigente sindical contra docenas de trabajadores del ayuntamiento de Puebla, sino que le fabricaron cargos como consecuencia de dos situaciones, que fueron las siguientes:

Primero fue por una venganza política. Se dice que en 2013, el grupo morenovallista le habría pedido a Israel Pacheco poner a su sindicato al servicio de la campaña electoral del PAN y el entonces dirigente aceptó, razón por la cual le habrían entregado 5 millones de pesos para movilizar a los agremiados a votar a favor de los candidatos albiazules de esa contienda.

Luego de que le dieron el dinero a algunos miembros del sindicato, los morenovallistas detectaron que Israel Pacheco al mismo tiempo había aceptado movilizar a sus representados a favor del entonces candidato del PRI a la alcaldía de la ciudad de Puebla, Enrique Agüera.

Ese doble juego de Israel Pacheco desató la furia y los deseos de venganza de los morenovallistas en su contra.

Segundo es que Pacheco era parte del grupo compacto de Enrique Doger Guerrero. El dirigente sindical tenía un firme acuerdo de acompañar al ex rector de la UAP, ex alcalde de la capital y actual delegado del IMSS en todas sus empresas electorales, como consecuencia de la estrecha relación que tenía –o tiene– con Ignacio Mier Velasco, uno de los principales operadores del dogerismo.

Enrique Doger tuvo una larga etapa de entendimiento y cercanía con Rafael Moreno Valle Rosas, desde que el segundo era senador y luego candidato a la gubernatura, y posteriormente en la primera etapa de su sexenio como titular del Poder Ejecutivo Estatal.

En 2014, surgió un conflicto, distanciamiento, ruptura, entre Rafael Moreno Valle Rosas y Enrique Doger Guerrero. No se saben las causas de ese conflicto.

Coincidentalmente en ese mismo año, en 2014, en abril cayó preso Israel Pacheco y en septiembre Enrique Doger Guerrero denunció que en tres ocasiones Moreno Valle lo había amenazado con “hacerlo pedazos”.

Luego de 2014, Doger se ha mantenido en una posición acrítica del morenovallismo. Solamente hace tibios señalamientos contra los abusos cometidos por el ex gobernador.

El actual delegado del IMSS es más crítico del PRI y de los priistas poblanos, como si fueran los rivales a vencer, lo que siempre ha generado desconfianza de la clase política tricolor hacia el ex rector de la UAP.

Parecerá que en los últimos tres años, el encarcelamiento de Israel Pacheco ha sido una especie de presión del morenovallismo contra el grupo político de Enrique Doger.

Y ahora, que se acercan los tiempos de definición de quién debe ser el candidato del PRI para contender por la titularidad del Ejecutivo estatal, pareciera que el morenovallismo ha apretado los escarmientos contra Israel Pacheco como para volver a intimidar a los dogeristas.

O por lo menos eso parece.