Segundo asalto a tren de Ferrosur en Cañada Morelos; ahora se llevaron azúcar

Los asaltos a trenes en Puebla continúan: ahora una centena de personas robaron varios vagones de Ferrosur que transportaban bultos de azúcar, sin que los equipos de seguridad privada pudieran evitar el atraco, pues no solo eran superados en número si no en armamento, según los testigos del delito.

Los hechos ocurrieron el pasado sábado pero fueron dados a conocer hasta ayer. Según las versiones extraoficiales, el asalto se perpetro poco después de las 6 de la tarde en el kilómetro 251 de Tezuapan, ubicado en el municipio de Cañada Morelos, hasta donde llegaron los ladrones a bordo de una veintena de camionetas y tras someter a la tripulación del tren, se llevaron el cargamento.

Sería el segundo asalto a un tren de ferrosur. El pasado 23 de julio, desde leche en polvo hasta electrodomésticos fue lo que se llevaron decenas de personas que participaron en el saqueo a un tren de carga de la empresa Ferrosur, cuyos integrantes de seguridad trataron de hacer frente a los delincuentes, pero al ser superados en número tuvieron que desistir del intento.


La máquina ferroviaria circulaba sin novedad por la vía que pasa por este municipio, pero al llegar a la zona de Tezuapan –la misma del asalto del pasado sábado– se percataron de que ya habían varios obstáculos que los delincuentes suelen poner sobre las vías para obligar a que el tren detenga su marcha, de no hacerlo se corre el riesgo de descarrilar y volcar.

El personal de seguridad de Ferrosur, que se asignó al tren de carga, creyó que podría impedir el saqueo, de modo que sacaron sus armas para tratar de detener a los delincuentes; sin embargo, la contraparte también portaba armamento, por lo que durante algunos minutos se dio un cruce de fuego.

Según la crónica de ese hecho realizada por la corresponsal de La Jornada de Oriente en esa región, Elizabeth Rodríguez Lezama, desde distintos puntos comenzaron a llegar más personas dispuestas a sumarse al tiroteo, por lo cual los guardias de seguridad del ferrocarril decidieron darse por vencidos y solo atinaron a retirarse del lugar para dejar los vagones a merced de los saqueadores, que una vez viendo libre el camino se abalanzaron para iniciar la rapiña.

El personal de Ferrosur hizo la llamada de auxilio para solicitar que les brindaran apoyo, ya que eran diferentes productos los que se transportaban en el tren; el valor de los mismos aún no se cuantifica.