Se iría Rocío García de la dirigencia del PRI y López Zavala entraría al control de la estructura

Se dice que en los próximos días habrá cambios importantes en el PRI poblano, como una manera de sacar del marasmo en que se encuentra este partido e intentarlo activar para que pueda remontar en los índices de preferencias electorales. Un primer cambio es que Rocío García Olmedo dejaría la secretaría general del tricolor, y con ello se buscaría poner fin a la constante confrontación entre dirigentes y líderes regionales de esta fuerza política.

También se comenta que Javier López Zavala en los siguientes días recibirá un segundo nombramiento que lo colocará como responsable de la estructura de promotores del voto de José Antonio Meade Kuribreña, el abanderado presidencial del PRI.

Ese movimiento obedece a que, han aflorado las quejas contra Rocío García Olmedo por generar muchos conflictos internos en el Comité Directivo del PRI y de la dirigencia priista con líderes regionales del partido.


García Olmedo tenía la misión de resolver los problemas en el PRI, por ser quien está a cargo de la estructura partidista, y no de ser un foco de confrontación.

Si se cumple la versión de que saldrá García Olmedo de la dirección estatal del partido, quien entrará a cubrir mucho del trabajo que le corresponde es Javier López Zavala.

Con ello, quien fue candidato a gobernador en la contienda del año 2010 quedaría a cargo del manejo de la mayor parte de la estructura electoral PRI, una labor que le tocaba a la secretaría general del partido. Su designación es un reconocimiento a que López Zavala es el único que conoce y moviliza a importantes grupos y líderes del tricolor.

Y es que hoy en día solamente hay dos líderes priistas que tienen su propia estructura electoral y contacto con los grupos regionales del partido.

Ellos son: Javier López Zavala, quien a lo largo de los años ha interactuado con las expresiones internas del PRI, y Juan Carlos Lastiri Quirós, quien a través de las delegaciones del gobierno federal y aprovechando los dos cargos de subsecretario que llegó a ostentar en el actual sexenio, logró incorporar a muchos beneficiarios de programas sociales al activismo priista.

Por esa razón López Zavala y Lastiri Quirós jugarán un papel fundamental en la próxima campaña electoral, ya que el actual candidato del tricolor a gobernador, Enrique Doger Guerrero, tiene un alto nivel de popularidad, pero carece de estructura y ello le complica el no tener una fuerza propia para penetrar entre la militancia del tricolor.

De alguna manera, desde ahora, se avizora un panorama en el cual si López Zavala y Lastiri Quirós hacen mal su trabajo, se ausentan de la campaña electoral o entran en conflicto con el equipo del candidato a gobernador, se puede derrumbar el proyecto electoral de Doger.

En ese sentido, Doger tendrá que controlar a los miembros de su equipo de trabajo, que siempre se ha caracterizado por ser poco tolerante con los liderazgos del PRI. Uno de ellos es Javier Cacique Zárate, quien es más odiado que respetado dentro del tricolor.

Al mismo tiempo se tomaron providencias en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI con el fin de evitar las traiciones, en particular del ex subsecretario de la Sedatu y ahora precandidato a senador, Juan Carlos Lastiri Quirós, de quien es un secreto a voces que siempre ha permanecido bajo el control político del morenovallismo.

Se dice que a Doger le dieron instrucciones de no concederle una sola candidatura a alcalde o diputado a Lastiri, luego de que había presentado una larga lista de aspirantes que exigía fueran nominados como aspirantes a un cargo de elección popular.

A Lastiri le habrían dicho: “Primero ganas, y luego pides espacios políticos”.

Con ello, se busca evitar que a la mitad de la campaña, como es su costumbre, Lastiri busque abandonar el proyecto electoral del PRI o lo traicione.

Si no opera bien, entonces perderá su lugar en el Senado y se acaba todo.