Se abre una cuenta de organizaciones no gubernamentales para la reconstrucción

Un grupo de organizaciones no gubernamentales encabezadas por la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske (Unidos venceremos, en náhuat) decidieron presentar un proyecto para ayudar a las comunidades poblanas que se vieron afectadas por el impacto del sismo del 19 de septiembre. Se proponen hacerlo durante la actual fase de emergencia y más tarde, durante la fase de recuperación, edificando casas adecuadamente y observando criterios de convivencia comunitaria.

ESTÁ YA A LA DISPOSICIÓN LA PÁGINA DE TAMAKEPALIS.COM, EN LA QUE SE EXPLICA TODO LO REFERENTE A ESTE PROCESO

Leonardo Durán, presidente de la Cooperativa Tosepantomin, una de las integrantes del grupo Tosepan, señaló que ellos ofrecieron poner a disposición de los interesados la cuenta de esta agrupación para que allí se hagan los depósitos nacionales e internacionales con los cuales enfrentar la contingencia y contribuir a la fase de la recuperación. Durán agrega que la Universidad Autónoma de Puebla, a través del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder), contribuirá como acompañante en el proceso, lo que es garantía de que el trabajo se llevará a cabo bajo los requisitos internacionales para estas situaciones.

A la campaña se le ha puesto el nombre del idioma de Cuetzalan , el náhuatl, Tamakepalis, que significa “mano solidaria”, “ayuda entre hermanos”, y manifiesta como propósitos, entre otros, canalizar adecuadamente los recursos que la ciudadanía mexicana y extranjera quiera dar para ello, al igual que los que debe dar el Estado mexicano. Se trata de intervenir de inmediato en la evaluación de la situación de diversas comunidades, y en particular edificar casetones de bambú para que la gente pueda habitarlas mientras se construyen sus casas definitivas.


Durán precisa que la idea de la reconstrucción debe observar principios como el respeto a las comunidades y las familias afectadas considerándolas en todo el proceso; hay que reconstruir, de preferencia, en los lugares que ocupaban sus casas, haciendo caso a las necesidades de cada núcleo familiar, pero aportando los requisitos técnicos indispensables para que se reedifique en mejores condiciones.

El manejo de los recursos y las actividades de esta agrupación lo harán públicos a través de internet, para que no quede duda de la pulcritud con la que se desea operar. En la página que ha sido creada por grupo, tamakepalis.com, se puede leer que “Sabemos que la responsabilidad de la reconstrucción recae en primer lugar en los gobiernos federal y estatal, pero sabemos también que mucha gente está dispuesta a colaborar a condición que no sean instituciones gubernamentales a quienes les entreguen sus recursos. No discutimos aquí la validez de tal comportamiento, simplemente ofrecemos a ellos una vía no gubernamental para contribuir en la medida de nuestras posibilidades a menguar el sufrimiento que padecen hoy y padecerán por muchos meses, en el mejor de los casos, miles y miles de personas del estado de Puebla afectadas por el sismo del 19 de septiembre de este año.”

Álvaro Aguilar, asesor de la Tosepan, quien ha estado presente en las comunidades en desastre, contó que hay compromisos de inmediato para levantar casetones de bambú en las comunidades de San Francisco Xochiteopan, municipio de Atzitzihuacan, y Santa Cruz Cuautomatitla, de Tochimilco, pero estamos en disposición de ayudar a más comunidades para evitar que la gente tenga que hacinarse en casas de parientes o amigos, o estar en los albergues, lo que no puede hacerse por mucho tiempo. “Los casetones son de unos 35 metros cuadrados y son unifamiliares, y cada uno se puede erigir en uno o dos días”, nos cuenta. Aguilar quiere resaltar que se está en vinculación con las autoridades locales, formales y reales, y con otras instituciones educativas, como la Universidad Iberoamericana Puebla, y muchas agrupaciones civiles que desean participar en el esfuerzo. Ayer se podían ver en estos pueblos varios indígenas cuetzaltecos revisando los espacios disponibles para conformar las viviendas provisionales.

Por su parte, Aurelio Fernández, director del Cupreder, agregó que la universidad participa en esta campaña para dotar a la iniciativa ciudadana de la calificación técnica y los recursos con la que la institución cuenta. Advierte que la UAP ha lanzado la iniciativa de auxiliar a las comunidades en desastre y hoy están por todo el estado cientos de universitarios ayudando a la gente, en coordinación con autoridades o directamente con los damnificados.

Observó que es un requisito internacional, “y del más elemental sentido común”, que la etapa de la recuperación arroje como resultados una menor vulnerabilidad frente a las amenazas, aunque lo que ha hecho el gobierno en los últimos 20 años ha sido reconstruir las viviendas y los espacios habitables solo para “cubrir el expediente del momento y, lamentablemente, hacer fortunas políticas y en metálico para los funcionarios participantes y las constructoras acompañantes”. Hay decenas de ejemplos de cómo ha ocurrido esto, agrega, “basta darse una vuelta por las casas y comunidades reconstruidas para ver que para la gente no ha representado la solución de su pérdida y casi todas están abandonadas hoy día.

“La iniciativa que encabeza la Tosepan cuenta con nuestro respaldo porque conocemos su nivel de compromiso, su honradez y la capacidad técnica que han desarrollado en materia de construcción habitacional, ya que en los últimos diez años han edificado casi 15 mil viviendas. Quiero agregar que los casetones que ya están construyendo los compañeros serranos no los están cobrando, como ya lo quieren hacer algunas empresas que producen bambú; la Tosepan es ejemplo de lo que es la verdadera solidaridad”.

Finalmente, Fernández mencionó que en la mayor parte de la zona afectada también está el peligro volcánico presente, y la reconstrucción debe observar este asunto.

Está ya a la disposición la página de tamakepalis.com, en la que se explica todo lo referente a este proceso, la cuenta de depósito para México y el extranjero, y espacios para escribir en ella.