San Felipe Xonacayucan, donde se conjuga capitalismo, territorio y presos políticos

Presos

 

Después de visitar y charlar con ejidatarios de San Felipe Xonacayucan, una pequeña comunidad cercana a Atlixco, de donde es la Sra. Enedina Rosas Vélez, la ex presidenta del Comisariado ejidal que ha sido encarcelada y perseguida (actualmente se encuentra en arraigo domiciliario) por el gobierno del estado, debido a su lealtad a su asamblea ejidal que se opone al gasoducto Morelos que pasaría por su ejido sin su consentimiento, es necesario apuntar los siguientes aspectos:


1) Que una pequeña y humilde comunidad como esta puede sufrir todo el peso y crueldad del Estado represor neoliberal cuando se niega aceptar sus órdenes, viéndose de un momento a otro presas, torturadas y perseguidas personas humildes que nunca se hubieran imaginado estar en una situación como esta tan solo por cumplir los acuerdos de sus asambleas y sus deberes comunitarios.

2) Que para ellos es incomprensible como el territorio que han habitado por generaciones puede convertirse de un momento a otro en una mercancía altamente codiciable para personas ajenas y lejanas de su vida y comunidad.

3) Que el objetivo de esta violencia instrumentada desde un gobierno con visión capitalista es atemorizar a las poblaciones adyacentes que también se verían afectadas por el gasoducto, como una táctica de gobierno para evitar más oposición y conseguir más colaboración y sumisión.

4) Que el sentimiento adicional que deja en los pobladores de estos lugares es el de sentirse humillados y olvidados por un Estado mexicano que debería velar por su patrimonio y defenderlo en lugar de pretender arrebatárselos y castigarlos por oponerse.

5) Que una consecuencia es que estas acciones destruyen la confianza en las autoridades y el tejido social de las comunidades afectadas, ya que ahora nadie quiere asumir los puestos de comisariado ejidal, consejo de vigilancia y otros cargos comunitarios por temor a estar sometidos a la misma presión y persecución que ha sufrido doña Enedina.

6) Finalmente, que esta es una situación a todas luces injusta y cruel, provocada desde la estructura del sistema neoliberal que impera impunemente en este estado y el país para destruir intencional e irracionalmente el tejido social de dichas colectividades, con el único objeto de lucrar, movilizar y saquear sus recursos y sin importarle las consecuencias, por lo que se justifica y se hace necesario instrumentar todo tipo de acciones de resistencia civil pacífica, donde el flujo de información entre comunidades y grupos afectados es fundamental. Pero también la información hacia el resto de la sociedad, que deberá tomar parte.