ROBUSTA PROTESTA

Ayer hubo dos eventos relacionados con los resultados ofrecidos por el Instituto Nacional Electoral a través del Programa de Resultados Electorales Provisionales, PREP, que dieron el contradictorio escenario: por un lado, las fuerzas de la coalición “Juntos Haremos Historia”, con Morena al frente, ganaban las elecciones de presidente de la República, senadores, diputados locales y federales y los municipios que permitirán a esa nueva formación política gobernar a más de dos terceras partes de los habitantes del la entidad. Por otra, por contraste, el único puesto importante que dicen que obtuvo “Por Puebla al frente” fue la gubernatura, con Martha Érika Alonso al frente. Las cifras disponibles establecen que entre el voto de AMLO y el de la esposa de Moreno Valle hay una diferencia de 30 por ciento, lo que resulta inédito, por decirlo de manera suave.

La inmensa mayoría de la ciudadanía está evidentemente inconforme con este resultado y ayer hubo varias manifestaciones para expresarlo. En otro lugar, los principales dirigentes de Morena se hicieron acompañar de la prensa a inspeccionar un hotel en el que se encontraba documentación electoral que presumiblemente no puede estar fuera del control del Instituto Estatal Electoral. La Fiscalía Especial Para la Atención de Delitos Electorales, con al menos tres horas de retraso, llegó al sitio de conflicto en el que se había formado un zafarrancho. Dicha documentación y algunas decenas de personas que se encontraban en este hotel fueron llevadas por la Fepade a sus instalaciones, sin que hasta el momento de escribir el presente se sepa cuál es su situación.

Hay hechos lamentables desatados por las acciones fraudulentas del grupo que comanda Rafael Moreno Valle, pero hay hechos que renuevan la esperanza, como las protestas ciudadanas y partidarias en el marco de la legalidad, pero enérgicas.