Ricardo Anaya ya no tiene que temer a las amenazas de RMV de desestabilizar al PAN

La salida de Margarita Zavala de Acción Nacional no afectó al partido, sino que lo favoreció y fortaleció a Ricardo Anaya, en contraste al ex mandatario poblano Moreno Valle, quien veía una oportunidad para triunfar.

Ya pasaron cinco días de la salida de Margarita Zavala Gómez del Campo del PAN y hasta ahora es mínimo, por no decir insignificante, el daño provocado al partido, pues solamente se han ido con ella tres panistas de peso –entre ellos su esposo y su cuñada–, pero no se ha generado una salida de liderazgos destacados, ni de gobernadores y legisladores, ni tampoco se provocó una desbandada de militantes, tal como se creyó que podía ocurrir. En cambio, esta situación empieza a dejar a un damnificado por el daño colateral que ha provocado dicho resultado. Se trata del ex gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle Rosas.

El ex gobernador de Puebla supo hace tres semanas que Margarita Zavala ya había tomado la decisión de irse del PAN, cuando se reunió con ella para acordar, junto con el mandatario michoacano Silvano Aureoles, la suscripción de una declaratoria conjunta para exigir que el candidato presidencial del Frente Cívico por México sea electo por el voto de la ciudadanía en general.

A partir de que conoció de esa decisión de la esposa del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa se abrieron dos escenarios para Moreno Valle:


Primero: supuso que la deserción de Zavala Gómez del Campo iba a provocar una severa crisis en el PAN y entonces a él se la abría la posibilidad de amagar con generar una segunda ruptura, con la que podría presionar a Ricardo Anaya Cortés, el líder nacional del albiazul, para que aceptara negociar un paquete de candidaturas a puestos de elección popular como condición para no agravar los conflictos internos de dicha fuerza política.

Ese paquete incluye la candidatura de su esposa Martha Erika Alonso Hidalgo a la gubernatura de Puebla, la de senador del propio Moreno Valle y varias diputaciones locales, federales y alcaldías para miembros de su grupo político, que se encuentra en Puebla y en otros estados del país.

Segundo: si Ricardo Anaya no aceptaba negociar, entonces optaría por salir del PAN y contribuir a acabar con desbaratar la estabilidad del Partido Acción Nacional, situación que beneficiaría al PRI y le permitiría lanzar una candidatura presidencial independiente, con los apoyos del Panal y Movimiento Ciudadano. De paso, desarticulaba el Frente Ciudadano por México.

Las dos anteriores planes se han visto frustrados por el pobre efecto que provocó en el PAN y el Frente Ciudadano por México la ruptura del matrimonio de Felipe Calderón y Margarita Zavala con el Partido Acción Nacional.

Al revés, quien ha salido fortalecido es Ricardo Anaya, el presidente nacional del PAN, quien luego de la deserción de Zavala ha conservado cuatro aspectos fundamentales:

Uno: sigue manteniendo el control de las estructuras y órganos del PAN, el respaldo de los gobernadores panistas y de la mayoría de los legisladores federales. Y no enfrenta una deserción de militantes.

Dos: no le afectó negativamente en su relación con los dirigentes de los partidos que forman el Frente Ciudadano por México.

Tres: se ha quitado de encima la principal disidencia dentro de su partido, que era el grupo de Margarita Zavala.

Cuatro: cuenta con un discurso agresivo, de oposición, al acusar que el PRI estuvo atrás de la decisión de Margarita Zavala de salirse del PAN.

Con ello, Ricardo Anaya “cayó de pie” en esta crisis, pues no está en duda su liderazgo en el PAN.

Lejos de debilitarse, se ha fortalecido la posibilidad de que él sea el candidato presidencial del Frente Ciudadano por México.

Y las condiciones están dadas para que Ricardo Anaya no se deje presionar por Moreno Valle.

Si Margarita Zavala no logró provocar un cisma en el PAN, como muchos suponían que iba a pasar, el ex gobernador de Puebla se queda sin la posibilidad de amenazar con provocar un proceso de desestabilización en el blanquiazul.

Moreno Valle tiene una pobre presencia en la militancia del PAN.

Sus índices de popularidad en el electorado son los más bajos de entre todos los aspirantes a candidatos presidenciales.

Cuenta con un grupo reducido de legisladores federales que está de su lado.

Fuera del gobernador de Puebla, ningún otro mandatario estatal lo sigue en sus proyectos.

Y al irse Margarita Zavala ya no tiene aliados dentro del partido para amenazar con provocar la caída de Ricardo Anaya.

En la condición actual, un berrinche de Moreno Valle dentro del PAN va a ser algo insignificante.